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domingo, 23 de enero de 2011

SALVACION.


Las copas ya estaban puestas en la mesa, solo faltaba la platería y la porcelana, los manteles y las velas, las flores lucían hermosas, y la cena estaba en el horno. En mi mente dije las palabras “no se te olvide la ensalada y también el vino tinto”, tomare uno especial de la reserva guardada ya que era una noche especial, cumplíamos 3 años de estar comprometidos. Era una noche solo él y yo, pasito a pasito de la mano, jurándonos amor del bueno.
Tome mi celular, lo llame para que no se olvidara de llegar a cenar, hoy tenía 5 juntas con inversionistas para que el proyecto que tenía en manos se lograra y yo se que así iba hacer, no cabía duda;
-Hola???.-
-Un minuto amor… (Te dije que no quería el balance así, tiene que ser con graficas y en carpetas que no entiendes mis órdenes)…-Le decía a alguien tal vez era su asistente o sus secretaria.-Ahora sí, bueno???, mía amor dime que paso, necesitas algo estoy un poco ocupado.-
-Solo quería recódate que hare una cena especial, tu sabes por qué y quería saber cuánto más ibas a tardar?-
-No lo sé, sabes estoy en medio de otra junta y tengo que sacarla adelante, tal vez llegue tarde te marco ok, bueno bye.-
-Pero….-Me colgó sin decir más…-
Tenía en mi corazón la esperanza de que llegaría no importaba la hora lo que importaba era que llegara, subí a cambiarme después de terminar de poner la mesa, y escogí el vestido negro que tanto le gustaba verme, los zapatos de Channel, y el collar de D&G que él me había regalado en mi cumpleaños. Me duche y me planche mi cabello, me dio tiempo de sobra así que lo hice rápido y con practica, después baje para ver cómo estaba esa cena y olía exquisito. Saque del horno el Ribay (Trozo de carne) y lo puse en una bandeja con cuidado por mi vestido, después ya estaba todo listo, solo estaba esperándolo a él, fui a la sala puse a mi cantante favorito Barry White, fui a la cocina a servirme una copa de vino, cosecha 86 y me dirigí a la sala de nuevo a escuchar un poco de música me quite los zapatos y me senté un rato en el sillón, con las piernas descansando en los cojines, jugando con mi cabello hasta que el Cd sonó hasta el cansancio.
Sin querer mire el reloj ya eran las 12:30 p.m y solo dije en voz alta “Feliz Aniversario”, las velas se habían consumido y la comida enfriado el vino me lo termine yo sola, y seguía esperándolo. Le llame de nuevo para ver si lo esperaba o definitivamente apagar las velas e irme a dormir.
-Bueno???.-Espere por un rato de nuevo.-
-Hola mi vida pensé que estarías durmiendo.- Si como no, de seguro saldría con una escusa.-
-No, te estoy esperando, la cena ya se enfrió, vendrás o no???.-Se lo plantee segura y sin más.-
-Mi vida sigo en la junta que tal si te recompenso mañana, llegare mas noche, por favor perdóname..-
No deje que terminara la frase y le colgué, como siempre está ya era la quinta vez en este mes que lo hacía dejarme plantada por negocios. Apague las velas o lo que quedaba de ellas y me fui a la recamara, me desvestí y prendí la tv, la verdad no recogí nada prefería ir a descansar. Ahí me quede viendo una película, sin saber la hora escuche el carro de Joeder, así que no me inmute y seguí durmiendo, aunque quería ir a recibirlo y darle un beso ya que desde ayer en la noche no lo veía, pero estaba tan molesta que no quería ni verlo.
Al día siguiente me levante primero que él, ya eran las 8:30 de la mañana y estaba haciendo un poco de café y jugo de naranja, la rutina normal, el bajo y solo me dio un beso en la mejilla ya que con el otro sostenía el estúpido teléfono celular que nunca dejaba ni cuando dormía, eso me molestaba. Cuando termine, me fui a dar una ducha, ya que tendría que salir ese día con mis amigas solo para despejarme.
Me arregle y dentro de la ducha había un jacuzzi a petición del, y pues entro a bañarse ahí y ni siquiera me miro, me daba tanta tristeza ya que no me veía como yo quería desde hace tiempo, más o menos como en tres meses, solo veía papeles en la cama, en el buro, en la cómoda, por donde sea, y no veía lo que tenía en frente.
Me puse unos jeans una blusa rosa y mis tacones favoritos,  tome mi bolsa, las llaves de el carro y sin más Salí por la puerta, no pude creer que ni siquiera notara que me iba o preguntarme lo que toda pareja hace, como a dónde vas, o con quien vas. A medio camino, salió por la puerta principal gritando.
-Amor, amor!, espera.-Mi corazón latió, solo de alegría ya que si había notado que salía.-
-Donde pusiste mi traje de Hugo Boss??.- A era eso, solo me preguntaba dónde estaba el maldito traje.-
-Está colgado al final de tu parte del ropero, acaba de llegar de la tintorería.- Volteé con una lagrima en la mejilla ya que ni siquiera se acordó del aniversario.-
Solo escuche como cerró la puerta. Ya en el carro de fondo estaba el disco de un grupo que me gustaba, y justamente estaba cantando una canción de desamor, saque el CD y lo avente a la calle, no quería escuchar ni saber nada, solo quería llorar y llorar, llegue a la casa de Camila, mi mejor amiga, y al verme solo me abrazo, eso era lo único que quería que me abrazaran y me consolaran, aunque no fuera precisamente la persona que quería yo.
-Pero amiga, que te ha pasado, pasa, pasa.-
-Amiga, Joeder ni siquiera se acordó de nuestro aniversario, llego anoche y era como si yo fuera un fantasma.- Mis lagrimas no paraban.-
-Tranquila recuerda que las juntas están al tope el proyecto está por concluir y veras que después de conseguirlo te llevara a viajar.- Trataba de consolarme mi buena amiga.-
-No, creo que empeorara, amiga hace casi ya tres meses que no me toca, ni me pone atención.-
-Qué???, porque amiga, cuenta conmigo siempre estaré aquí contigo.-
Tardamos mucho platicando ahí hasta las 5, era muy tarde pero la verdad no quería llegar a mi casa, era fría y estaba solo yo sola, no sabía cómo manejarlo.
-Gracias, amiga ahora es tiempo de que me valla.-Triste me despedí.-
-Segura???, no quieres quedarte aquí?? Las puertas de mi casa están abiertas.-
-Gracias pero no, prefiero irme y dejarte descansar.- Mentira como toda mi vida que siempre fue una mentira.-
Me despedí de ella y Salí hacia mi coche ahí me quede un rato, pensando que haría, si me iba a mi casa o si vagaba por la ciudad un rato. Lo que decidí fue vagar un rato por la calle llegue a un parque que estaba a unas calles arriba de mi casa, empecé a caminar sin rumbo fijo, y a escuchar música desde mi cel, pronto anochecería y era tiempo de regresar pero no quería pensar en eso pero el momento, así que me dedique a caminar y caminar, a unos metros se encontraban personas haciendo ejercicio, caminando, leyendo, platicando, pintando etc, etc…
Tenía en el reproductor una canción que la verdad no me gustaba y la cambie, estaba tan metida buscando otra canción con que seguir caminando, pero de repente me invadió una ráfaga de fuerza, como si alguien hubiese aventado un montón de pelotas de futbol hacia mí, sentí un golpe tan fuerte que me sentía caer pero alguien me tomo por la cintura y lo evito, eso hizo que los audífonos cayeran de mis oídos, y que me torciera el pie, algo que agradecía a esa persona es que no me soltó para nada y evite un gran golpe en la cabeza, cuando reaccione, un hombre estaba tomando mi cintura con las dos manos, mis ojos se clavaron en los del sin querer, estaban de un color azul mar tan mas hermoso como nunca había visto, tenía una playera deportista, y unos pants, y tenis por lo que veía era de unas de las tantas personas que estaba corriendo por el parque, nos quedamos mirando un rato sin que me molestara que estuviera yo en sus brazos y mis brazos en su espalda.
De repente, un viento loco vino hacia nosotros e hizo volar mi gorrito que había comprado reciente mente, por tratar de agarrarlo, lo solté y el también a mí, aunque el tenia mejores reflejos que yo y lo alcanzo con solo estirar una de sus manos, ahí fue la pauta para que nos separarnos. Sentía un dolor pulsante en mi tobillo y esto hice que me alejara aun mas de él y revisar lo que tenia, en el lado derecho del parque había una banca blanca y ahí me senté de inmediato el me siguió y ninguno de los dos decía una palabra, solo veía en su rostro que estaba preocupado por saber si no me había pasado algo.
-¿Estás bien?,- Me miraba dulcemente y preocupado a la vez.-
-Sí, solo que me duele un poco el tobillo, no sé que me abra pasado.-La verdad si me dolía mucho, tal vez fue el golpe.-
-Haber déjame checar, tal vez te torciste o raspaste.-Me espeto una hermosa sonrisa.-
Tomo mi pierna con una delicadeza muy extrema, como si estuviera tomando entre sus manos la más delicada flor, eso hizo que estremeciera de una forma que hacía mucho tiempo no lo hacía.
-Auch!!!.- Me dolió en verdad cuando llego a mi tobillo.-
-Mmmmm, ya veo te raspaste el tobillo cuando se te doblo.-oh Dios me raspe el tobillo era lo que me faltaba.-
-Bueno gracias, creo que debo volver a mi destino.-Si quería llegar a tiempo para la cena y lavarme tenía que irme ya!.-
-No, espera.- Me dijo desesperado, y preocupado a la vez.-
Intente pararme pero no pude, así que de nuevo tuve que tomar mi lugar en la banca…
-Auchh!!! Creo que no puedo caminar muy bien.-La verdad si me dolía y mucho, aunque con esa compañía no dolía demasiado.-
-Espera te ayudo, ¿Dónde tienes tu carro?-Necesitaba que me ayudaran así que accedí.-
Me levante para que me ayudara y en ese momento sentí como mis piernas se elevaron en el aire sin más, cuando vi estaba entre sus brazos, parecía como si no pesara para él, aunque debo decir que no tenia gran cuerpo yo, solo tenía todo bien proporcionado, así que no era difícil cargarme o eso pensé.
-¿Por dónde está tu carro?.-Derecho por favor es el Volvo Plateado.-De verdad que me parecía espectacular ese chico.-
Cuando íbamos a medio camino mi mano se puso en su pecho, y sentí su piel húmeda por el poco de sudor que tenia y su musculatura era dura como un gran deportista.
-Por cierto me llamo Troy y ¿Tu?- ¿Troy?, solo una persona tan linda se pudiera de una forma tan mas perfecta.-
-Sonia, me llamo Sonia.-Con trabajos me salió mi nombre ya que hizo que se me olvidara por un momento.-
Llegamos a el carro y me coloco en el asiento del conductor, el pie lastimado era el izquierdo y lo agradecí por que mi carro era automático y así con el derecho manejaría sin contratiempos, cuando iba a agradecerle me pidió algo que en verdad me tomo por sorpresa.
-Te acompaño hasta tu casa, para poder ayudarte al salir.- Pero como haría eso, ¿Qué hombre hoy en día hacia eso?
-Y no me digas que no, porque te seguiré.-No se lo impedí, ya que sería tonto, y además eso quería muy en todo mi corazón, eso quería.-
Iba manejando y me asomaba a cada rato para ver si era real que me seguiría y a si fue me siguió hasta mi casa, y lo agradecí ya que el tobillo no me dejaba de doler y necesitaría ayuda, cuando pare fuera de la casa y el portón se abrió, metí el carro y le hice señas que el también entrara, pare todo tome mi bolsa y saque las llaves de el encendedor.
-Haber, déjame ayudarte.-Tomo mis piernas y después de mi espalda, sentí su roce tan tibio y agradable que no me gustaba pero a la vez me volvía loca ya que hacía meses que alguien me daba afecto más que mi propia amiga.
Le indique por donde abrir la puerta y subir, así que llegamos a la sala, me pidió un botiquín lo tomo y me vino a curar, me dolió mas de lo normal me dio un calmante, y después charlamos un poco. Vivía a unas cuadras de donde yo, tenía 30 años, y algo increíble era Doctor, es más uno de los más renombrados doctores que había en la ciudad de California, yo sabía que lo conocía de algún lado pero no sabía de dónde, así que después de esa revelación se hizo mas creíble sus dotes de curación.
-Listo, solo tomate estos analgésicos, y en unos días estarás lista Sonia.-Pronuncio mi nombre, y fue tan lindo ya que nadie me llamaba así desde hace años.-
-Gracias, de verdad, oye que descortés no quieres algo de tomar o comer ya te quite mucho tiempo.- Quería que se llevara una buena imagen de mi ya que de ahora en adelante quería que fuera mi amigo.-
-No creo que debo volver ya que mi trabajo empezar a las 7 y tengo que ir a bañarme y cambiarme, pero estoy seguro que te veré mañana por el parque ¿verdad?-Me quería ver de nuevo, eso era fenomenal ya que yo también.-
-Sí, sabes quisiera compensarte lo de hoy así que mañana quisiera invitarte un café ¿Podrías?.-Dios que estaba haciendo, tenia prometido pero la verdad en estos momentos era lo que menos me importaba.-
-Claro, creo que aceptare ya que me encanto tu compañía, ¿te parece mañana a la misma hora del choque?.-Eso lo recordaríamos siempre así que asentí sin más…-
Después se levanto y se fue, caminando lentamente yo lo veía irse y mi corazón se hizo añicos y la verdad eso no me gustaba, pero tenía yo que centrarme y no pensar más en el por hoy y ya mañana seria otro día en cual podía pensar libremente, el tobillo me dolió demasiado y trate de pararme, pero me desbalance y caí de nuevo en el sillón así que espere a que el analgésico me hiciera efecto.
Escuche el ruido de la cochera al abrir y me levante con cuidado para no caer de nuevo, Joeder estaba entrando por la puerta principal, me vio, quiero decir vio mi pie vendado.
-Hola, ¿Qué te paso?, ¿estás bien?.-Estaba por contestarle cuando sonó el maldito celular.-
-Después hablamos voy al despacho.-Camino hacia el diciéndome esa frase, así que di por hecho que no lo vería hasta la madrugada.
No me preocupe por la cena así que me fui a dormir. Al día siguiente me levante, que tonta no me desvestí, voltee a ver hacia el otro lado y como siempre ese lugar vacio, ya era tan de costumbre que me daba flojera pensar más en cómo estará o si habrá comido ya que se levanto mucho antes de lo normal, o tal vez estuviese en el despacho como siempre, ese lugar era su recamara en los últimos meses.
Me levante con mucho cuidado y note que ya podía apoyar el pie mucho más que ayer, así que entre a ducharme, Salí, me cambie y baje hacer un jugo de naranja, en eso me di cuenta que el carro de Joeder aun seguía aquí así que ese pensamiento de que ya se había ido se borro. Al poco rato que termine de hacer el desayuno completo apareció el bañado y cambiado solo me dio un “hola” y se fue. Creo que era más que evidente que no le interesaba que solo tenía una “chacha” (Sirviente) en la casa. Me moleste pero ya que daba.
Fui al Gym cosa que no hacia hace mucho precisamente para poder esperar a tiempo a mi marido, después fui al centro comercial me compre una que otra cosa, y en verdad me sentía bien ya que no lo hacía hace mucho, después regrese a la casa para poder cambiarme y ducharme ya que en el Gym no tenían regaderas, me cambie con unos jeans ajustados una blusa escotada color rosa y mis tenis ya que no quería ir muy formal, solo era una tarde de café.
Creo que llegue más de lo normal al parque, y eso me dio tiempo de ojear un libro que compre en la plaza comercial, era escrito por una chica llamada Stephane Meyer, o algo así, parecía nueva en el mercado y como mis libros favoritos son el suspenso y el romanísimo, pues me atrajo el titulo “Twilight”, así que lo hojee un rato puse mi música y era de lo más lindo y tranquilizador que pude tener por ese día.
De repente di un tremendo salto, pues estaba leyendo una frase que me quedo marcada, Y así el león se enamoró de la oveja, Que oveja tan estúpida... Que león tan morboso y masoquista.
-Hola, ¿Cómo sigue el pie?.-Pregunto muy alegremente y haciendo que olvidara la frase.-
-Bien gracias y tu ¿Cómo te fue en el hospital?.- Sinceramente me alegre al verlo.-
Al empezar nuestra platica caminamos rumbo al café, eso me encanto por que pido el mismo café que yo, Moka Frappe con un Toque de Vainilla, cosa que a Joeder le odiaba, ya que era todo lo del muy Light, después fuimos a sentarnos a una banca de afuera del mismo Café y comenzamos una linda charla amena que hacía mucho no tenia con ninguna persona ni siquiera con mi mejor amiga, ya que le daba el lado a Joeder.
Me platico que su padre fue Doctor y su madre Licenciada, venían sus raíces de México y sus hermano los 5 que tenían estaban distribuidos en todo California, sus papas Vivian con el así que él era quien los cuidaba, decidió seguir la carrera de su padre ya que desde niño salvaba a todo tipo de personas y curaba animales inclusive, eso me identifico con el ya que yo amo a los animales siempre han sido mi pasión pero como Joeder tenía alergia todo tipo de animal pues me olvide de esa ilusión y me dedique a la remodelación de interior lo cual me iba excelente.
-¿Y tu Sonia?, ¿Quién eres tu?.- Me pregunto con los ojos fijos en mí, y eso me invadió de confianza para contarle de mi vida.-
-Pues hay muy poco que contar.-Le dije sinceramente.-
Vengo de una familia Mexicana que emigro a Estados Unidos y que aquí estudio desde pequeña, que amaba los animales y tenía 25 años, tenía una carrera de diseño de interiores y que me iba excelente, me apasionaba el cine, la música, el teatro, y ser como ella quería ser y hacer lo que ella quería que conoció a una pareja llamada Joeder, con la quien se había comprometido pero que la verdad yo lo tomaba como vil desconocido desde hace muchos meses, así que le propuse un trato.
-¿Qué te parece si esa parte de “Prometido” lo dejamos a un lado, y hacemos como que no lo dije y seguir una linda amistad como hasta ahora.-Se lo dije fija a los ojos y esperando una reacción.-
-Perfecto, somos de nuevo solo Troy y Sonia.-Me dijo con una hermosa sonrisa.-
Paso el tiempo y habíamos cumplido ya dos meses de que nos habíamos conocido, diario estábamos en el café tomando nuestra bebida favorita, habíamos ido al cine unas milésimas de veces y al teatro ni se diga, ya habíamos agotado con todas las películas que se estrenaban en esos meses, caminábamos por el parque y también ocurrieron otras cosas que jamás me imagine, como que sintiera mariposas en el estomago o mis manos me sudaran, siempre me arreglaba mas para él y mi prometido como siempre, con el celular en una mano, la laptop en la cama y el teléfono en la otra mano. Siempre la misma historia, una vez estuvimos a punto de tener sexo cuando una maldita llamada apago la llama y mejor me fui a la cocina llore como magdalena pero fueron solo instantes ya que de pronto tuve la imagen de Troy y fue como si la gloria se abriera y no sintiera dolor alguno, como puede ser que ni siquiera notara Joeder que me arreglara mas y saliera mas y ni tomarme en cuenta, como un ser humano puede olvidarse de alguien así por que si, solo veía mi cuenta bancaria llena de dinero cada mes y eso no  me serbia bueno hasta cierto punto ya que me compraba lo que yo quería y etc.. La casa era mía, mis padres me habían ayudado a comprarla y le hice algunos ajustes, un jardín nuevo, cambio de cosillas como bajilla y de mas un tanto por aquí y por allá.
Un mes después de que pasara todo esto Joeder comenzó a llegar mucho más temprano de lo normal pero mucho más temprano, el salía a las 8 de la casa y estaba ahí a las 5 cosa que jamás hacia, tal vez se había dado cuenta de que yo salía con alguien más, o tal vez termino todo su ajetreo con la empresa.
-Hola, ¿Dónde estabas?.-Me pregunto alegremente.-
-Hola, ¿Salí al Gym, y a comprar unas cosas para la casa y ¿Tu qué haces aquí si no te incomoda la pregunta?.- Le hablaba lo más seca posible, habíamos cumplido ya un año más y ni siquiera había existido para él en ese año.-
-Termine una cuenta y la cerré bien, así que los inversionistas querían ir a celebrar y bien por ti, pero no estabas así que decidí esperarte, y poder ir a la reunión ¿Vienes?.- Me pregunto obviamente temeroso.-
-Mmmmm, no lo creo me quede de ver con Teresa, a las cuatro para comer así que lo siento.- Lo deje con la palabra en la boca y subí a mi recamara, haciendo lo que él hacía desde hace un maldito año.-
Fui con Troy obvio y comimos en un bonito restaurante de Sushi, mi comida favorita, ya nos tratábamos mucho más que amigos, lo acompañaba seguido al hospital, me encantaba ver como trataba a los pacientes, y sobre todo como amaba su trabajo. Ese mismo día me llevo a conocer a sus padres, pues les había hablado mucho de mí y pues quería conocerlo y ellos a mi…
-Hola, pasen, pasen, Bienvenida hija, yo soy Bertha, mucho gusto.-Me reconforto el recibimiento de su madre y sobretodo ame su actitud y su querer.
-Gracias, en verdad, me alegra conocerlos mejor, ya que me han hablado muy bien de ustedes, y su esposo Roberto ¿Cómo esta?.-Hable lo más natural ya que no quería que se me notara lo nerviosa.-
-Esperándote, hija mía, pasa estoy en la cocina preparando unas ricas bebidas.-Escuche gritar desde la cocina a su padre.
El venia tras de mí con una hermosa sonrisa y eso me agrado ya que los últimos días se le veía muy tenso por el trabajo y demás.
-Hola, buenas tardes, mucho gusto soy Sonia, ¿Cómo esta?.-Me miro y en sus ojos había un brillo cegador como si yo fuera casi un milagro en sus vidas.
Basto solo una mirada para que esa familia llenara de amor mi corazón ya que hacía un año que no tenía ese cariño y admiración por parte de una disque pareja, pero en ese día olvide por completo el rostro de Joeder, y su existencia. Cenamos y sus padres me contaron sus cosas vergonzosas de joven y el rumbo que tomo y el porqué, cosas que yo sabía aunque no todas, como eso de que tocaba el piano y le encantaba ver dormir a las personas.
Fue una maravillosa tarde, hasta que llegue a mi casa, estaba ahí ya Joeder esperándome, llegue hice la cena solo para uno, y empezamos a charlar cosa que jamás hacíamos, me pregunto sobre que hice y le comente que conocí a dos grandes personas que Vivian muy cerca de aquí, que me acogieron con cariño y afecto, estaba relatándole con emoción como me trataron, pero el solo comía y él, su ser estaba ahí su persona pero su mente y alma en otro lugar, eso me hizo llorar, pero ni siquiera eso noto, estaba tan metido en su mundo que me pare de inmediato.
-No te vayas, espera solo quiero que te quedes.- Lo mire con rabia pero a la vez sabia que algo pasaba.-
-Para que me quedo Joeder, si ni atención me pones, solo cena sí, que tengo que lavar los platos.-Le dije llena de coraje y me fui  a la cocina.-
De repente cuando estaba cruzando la puerta de la cocina el dijo algo que me dejo perpleja.
-Hay un dicho, no se sabe lo que se tiene hasta que lo pierde.-No lo mire y solo me dedique a seguir mi camino.-
Ya no tomo el tema como de costumbre se fue al despacho y yo a mi linda recamara, que había remodelado con mucho cariño y ese era mi lugar personal.
Pasaron los días y el aparecía de nuevo sin avisar, pero le hacía tan normal que ni le hacía caso como él a mí. Una noche, Salí de el cuarto arreglada con un hermoso vestido de D&G, que yo había comprado hace días negro y mis zapatillas de Channel, que adoraba, iba de ese modo porque Troy me invito a una reunión que hacia el hospital a beneficio de varias casas hogar, y a la vez quería presentarme a sus amigos, yo sin duda no lo negué y no lo pensé dos veces.
Llegamos a la cena tomados de la mano, y desde el inicio comenzaron las presentaciones, pero me encanto ir del brazo de uno de los mejores Doctores de la Ciudad, el me presentaba como…
Al escuchar esa palabra me quede más que helada, fue como si mi corazón tuviera un vuelco, como si mis sentidos volaran, me sentía más viva que nunca, mi estomago revoloteo por completo haciendo unos pequeños ruidos, y mis manos sudaban a más no poder. El me había presentado como su “novia”, me tuvo que apretar la mano para que reaccionara y volver a la realidad. Orgullosamente, apreté su brazo y afirme su respuesta.
-Así es, soy su novia.- No tuve ninguna duda o contratiempo en eso al contrario fui segura y sin miedos.-
Después me presento con sus amigas que eran enfermeras, y doctoras, ellas me envidiaban por completo y eso me enorgullecía, después tuvimos un tiempo juntos, ya que solo esperábamos la subasta.
-¿No te molesto en lo absoluto que te presentara como mi novia?.- Me pregunto temeroso.-
-Más bien me encanto, no sabes es como volver a ser la mujer que era, feliz y segura, y te lo tengo que agradecer mucho.-Dije con una gran sonrisa en la cara.-
Sonrió e hizo una mueca de que quería comentarme algo pero lo interrumpió el presentador de la subasta.
Paso la noche sin novedad se recaudo mucho dinero claro que ayude en ello y fue una linda noche, estaba yo afuera de mi casa y vi que Joeder estaba en casa así que sin más y muy cansada di un suspiro y entre.
Tenía una botella de Wisky en la mesa con una copa con hielos, se veía que tenía mucho que me esperaba, sentía mucha lástima pero la verdad es que me hizo mucho daño y creo que el amor que le tenía se fue por un tubo durante ese año que me tenía en el abandono. De repente espeto una oración que me hipnotizo.
-Te vi llorar, viviste en la monotonía, y te escuchaba hablar, pero era el que te entendía..- Espeto ya con lagrimas en los ojos y tomo otro sorbo de Wisky, baje las escaleras de nuevo y me senté aun lado de él.-
-Vámonos a dormir por favor, ¿Si?.-Le dije sin herirlo y sobre todo porque no quería mantener una charla con el.-
-No, quiero decirte muchas cosas y sobre todo es que, me robo ese tesoro de duende, y ahora comprendo el valor. Que no se tapan los defectos con pretextos, y en cambio siento rencor..- Seguía diciéndolo, como si supiera ya sobre Troy.-
-¿De qué hablas?, Anda vámonos.- Se lo repetía de nuevo no quería verlo sufrir.-
-Ya te dije que me escuches ok, ya sé lo que pasa aquí y no sabes cuánto me duele, ve y dile que lo odio y lo detesto, por tener lo que fue mío, aunque el culpable he sido yo. Que hoy lo considero un enemigo, lamentando la perdida, en la batalla por tu amor. Recércale que no duermo de noche, imaginándote que en el sexo, el te devora con pasión. Me falta valentía para admitirle, que a tu lado fui un chiquillo, y su hombría supero. Agrégale que hoy yo me rebelo, envidioso y egoísta, impulsivo sin control.
-Pero tú tienes la culpa ¿no te parece?, me abandonaste sin más a la deriva, de la noche a la mañana solamente era yo, tus negocios eran primero, jamás te fijaste en mi, un año Joeder un maldito año tuvo que pasar para que te dieras cuenta, y si hubiera sido como antes no se por cuánto tiempo más, tú podrías haberme mandado al infierno, porque eso fue para mí, un infierno, ¿no sabes cómo me sentía cuando ni siquiera me mirabas? Cuando no era nadie para ti, si conocí a alguien más y eso es lo que estaba a punto de estallar, ahora atente a las consecuencias,.

Le decía llorando, y gritándole, para que sintiera todo lo que yo sentí, pero él lo tomo tan tranquilamente, que no sabía si le dolía o solo estaba escuchándome.
-¿Creer que yo era el único, que tu amarías? que estúpido. Fulano con el premio, y yo el perdedor. Si un maldito perdedor, se llevo lo que más amaba, a mi tesoro de duende, mi corazón entero, pero no hay nada más que decir, pues ya que como tú lo dijiste yo fui el culpable, un maldito hombre jugando hacer dinero. Solo te pido que me perdones, que perdones todo el daño que te hice, y mañana no veras nada de mis cosas en tu casa, quédate con todo, creo que es lo menos que puedo hacer, ya que te hice tanto daño que ni yo mismo se si llegaras a perdonarme.-Lo dijo gritando y caminando de haya para acá, enojado consigo mismo.-
-¿Dinero?, crees que necesito tu maldito dinero, por Dios, en verdad que mal estas, pero sabes te lo agradezco, agradezco que por fin me pusieras un poco de atención, aunque sea para terminar conmigo, espero que todas tus cosas estén fuera el día de mañana.-Se lo dije segura y firme, me hizo mucho daño y me recompensaría con dinero, pues ¿que creía que era yo?
Salí de la casa, enojada, triste y llorando, pero a la vez alegre pues ya que una relación había acabado, fue como si me quitaran un gran peso de encima como si me liberara de algo que tenia pegado en el cuerpo y en el alma. No sabía a dónde ir así que tome rumbo unas calles más arriba, y llegue a la casa de Troy, me abrió de inmediato, cuando estaba en la sala me dio una manta ya que hacia frio, y me abrazo fuertemente el fue mi salvación.
Salvación, si eso fue una salvación que le daba a Dios gracias, sus padres no estaban ya habían salido de viaje, me explico mientras me hacia un té, y la verdad me sentí ,muy aliviada y cómoda, ya que ellos no sabían que yo estaba comprometida y no se los diríamos a menos de que fuera necesario, pero por ahora no, y pues aunque yo no lo veía así Troy y yo ya éramos novios, vivimos tanto juntos que él me saco del agujero negro en el que estaba, me trajo el té que muy bien me sentó y nos miramos fijamente, la verdad yo quería besarlo, pero no sabía si era correcto ya que pensaría que estoy aliviando mi dolor con él.
-¿Qué pasa Sonia?.- Me pregunto cansado de que lo viera fijamente.-

-Solo es que te amo tanto que no quiero perderte, y que no pienses que solo te estoy usándote por que no es verdad, te amo tanto que ya no se qué hacer en verdad para que no pienses eso.-Se lo dije ya segura y sin dejarlo de mirara.-
No me contesto nada, se acerco y sus labios tocaron los míos, mi corazón se detuvo, y mis manos sudaron a más no poder. Mis brazos lo rodearon y éramos como dos magnetos que se unían por inercia, sus besos eran tan dulces, llenos de energía, amor y un sentimiento que hacía que llorara pero e emoción.
El sofá era tan grande que nos fuimos recostando poco a poco con sus manos en mi cintura y mis manos en su pecho fuerte y torneado, ya recostados sus manos rosaban mis pechos y estos se excitaban muy rápido, mi cuerpo estaba deseado de amor, un amor muto que hiciera que volviera a revivir, de pronto y sin más pensamientos solo sentí una de sus manos que al deslizar por mi pierna alzaba mi vestido, con un gemido de placer asentí que siguiera, y el no paro, pero yo sí.
-¿Estás seguro?.- Le pregunte directamente.-
-Sonia, ¿Te quieres casar conmigo en el siguiente otoño?.- La pregunta me dejo muda, esperaba casarme si, pero con la persona con la cual vivía hace tres largos años, pero al verlo a los ojos súper que no necesitaba a aquella persona y que lo único que quería era amarlo y desearlo con todas mi fuerzas.-
-Sí, si quiero casarme contigo.-Fue la respuesta inmediata y sincera.-
El se alegro tanto que su sonrisa llena de ego me contagio tanto que solo me tape los ojos, pues no podría creer que me casaría, dentro de 4 meses, fue algo loco. De repente él se levanto, me jalo de la mano y nos dirigimos escalera arriba, donde estaba su paraíso personal, y me sorprendió ver al entrar que estaba rodeada de fotos desde que nos conocimos, era toda una hilera en la chimenea que tenía cerca de su cama. Mis lag4rimas no se contuvieron y en verdad que amaba a ese chico, y fue tanta mi alegría que me fui corriendo entre sus brazos y a la vez el no pudo detenerme y caímos a la cama yo sobre del y mi cuerpo se adapto tan bien al mío que el calor que desprendíamos era muy hogareño y excitante.
Ahí yo continúe con los besos que deje inconclusos en la parte de aba, el me correspondió, y sus recorrido en mi pierna continuo, cuando me di cuenta mi vestido estaba por salir de mi cabeza, fue tan ágil y rápido que yo estaba ya solo con mis pantaletas y el completo, me desquite y le desabotone la camisa, y parte del pantalón, el se estremeció y dio un gemido, en ese momento los dos sentimos que era tiempo de dejar liberar nuestra pasión y el amor que sentíamos el uno por el otro, su camisa salió volando y al verlo, su pecho me hizo sentirme más excitada que nunca, sus manos se posaron en mis pechos excitados, y quería hacerlos suyo y probarlos uno a uno, pero a la vez me cuidaba tanto que me daba coraje ya que me trataba como de cristal, esto hizo que me levantara y mis rodillas en la cama me ayudaron para que yo pudiera estar sentada sobre él y quitarle el pantalón y bajarlo suavemente, el solo me miro y sonrió, ya que había logrado mi objetivo el se levanto de inmediato, y no quiso quedarse atrás, bajo mis pantaletas, y todo mi cuerpo se erizo, desde mi nuca hasta la punta de mis pies, después el me aventó en la cama, y sus labios de nuevo probaron los míos, su lengua me recorría poco a poco, bajo por mi cuello beso por beso, mis piernas, se abrieron poco a poco para dejarlo entrar, y su boca seguía recorriendo mi piel hasta que llego a mis pechos, llenos de sed por él, ahí los beso y los masajeo como si fueran dos grandes tesoros que había descubierto, mi cuerpo erguido quería más de él y mis manos no pudieron detenerse y le bajaron los bóxer de Kalvin que traía, su miembro erecto rozo mis manos, sin querer y ellas juguetonas, lo hacían una y otra vez pues el sufría y hacia que su interior sacara la fuerza que yo necesitaba. Esto hizo que cuando regreso a mi boca él estuviera completamente listo para que mi cuerpo lo acogiera con ese amor y pasión que mi cuerpo estaba urgido por dar, mis piernas se colocaron a lado de sus muslos y el entendió que era suficiente de romanticismo y era tiempo de que los dos nos uniéramos para siempre.
Su miembro erecto me penetro sin titubeos y seguro, fue la primera vez que sentía algo igual, mi estomago revoloteo y mis manos sudadas no paraban de recorrer sus espalda poco a poco, fue como si las nubes aclararan un lugar lleno de obscuridad y sobretodo como si alguien estuviera a punto de saltar de un edificio y llegara alguien a rescatarlo así lo veía, mi cuerpo se curveo por la penetración , y mis terminaciones explotaron una a una, el estaba tan feliz ya que sabía que lo había hecho bien que lo hizo una y otra vez, y pero las siguientes mi excitación fue tanto que quería mas y mas y él lo entendía, pues acelero las penetración y cada vez su miembro estaba más cerca de mi  clímax, mis manos lo recorrían de arriba abajo y no podían parar ya para este entonces sabían perfectamente que tocar y como tocar, le fascinaba que mis manos se pasaran por su abdomen como que sus bellos se erizaban cada vez más, sus labios se querían comer a los míos, ya que los besos no paraban. Cuando estaba a punto de terminar, con las magnificas envestidas y tomar un descanso, mi orgasmo llego sin más…un grito sin querer esboce el lo comprendió y no paro, una y otra vez esa hermosa penetración, mis manos lo tomaron por los brazos y lo apretaron fuerte.
-Espera, Espera, una más por favor solo una mas.- Le rogaba
Yo rogaba para que no parara y el solo obedecía aun con el cansancio físico. El siguió, y cuando me vine fue algo mágico, se podría decir que vi estrellas por donde quiera y que el cielo empezó llover, pero eran mis lágrimas ya que nunca antes había tenido un orgasmo tan placentero y  lleno de amor por que eso es lo que estábamos haciendo el amor.
El se detuvo, una de sus manos se separo de mis caderas y se dirigió hacia mi rostro, solo para limpiar mis lagrimas, y cuando lo vi a el a los ojos, note que también estaba llorando.
-Te amo Sonia, eres lo mejor que me ha pasado en toda mi vida.- Me dijo para explicarme las lagrimas que tenia.-
-Troy, tu eres mi salvación, me sacaste del agujero donde estaba, y Dios hizo que fueras mi razón de existir, Te amo, y nunca te dejare.-Le dije tocando su mano y dándole un beso.-
Me levante para darle un hermoso abrazo, pero él se recostó sobre mí, y fue la primera vez que vi que un hombre no buscaba terminar en un orgasmo con una chica él solo quería estar dentro de mí y yo dentro del, su cabeza se acomodo entre mis pechos, como si un bebe estuviera en brazos de su madre, los dos ahí juntos y abrazados nos cubrimos con el edredón y solo cerramos los ojos, para poder pensar en que habíamos encontrado nuestro destino. Un destino juntos y lleno de amor.