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miércoles, 9 de junio de 2010

LAGRIMAS


Cuando vi aquel rostro sentí una nostalgia impresionante, los ojos de ese rostro lloraban a mares como si le hubieran desgarrado el corazón, estaba sollozando al mismo tiempo, parecía que se había puesto de acuerdo con la lluvia ya que estaban cayendo de una forma torrencial   y algunas de ellas estaban resbalándose en el vidrio que los separaba. Era como si la lluvia estuviera triste como ella, en ese momento me di cuenta que aquel rostro reflejado era el mío, tenía un hueco en el corazón como si me hubieran desgarrado el alma. Era como si estuviera muerta en vida.


-Tienes que dejarlo ir-


-Tienes que-


Me limpie las últimas lágrimas que iba a derramar, porque mi alma y corazón ya no podían seguirle llorando, ya era un año que se había ido y era más que suficiente. Me dirigí de inmediato a mi cuarto y empecé a empacar tenía que salir de ahí, salir de cada recuerdo que me llevaba a él, cada olor, cada cosa que me hacia recordarlo lo tenía que dejar, puse de todo un poco en la maleta y me dirigí hacia el teléfono y llame de inmediato a la aerolínea pidiendo un boleto hacia Puerto Rico, la isla que desde niña quise conocer, pero que por la escuela y el trabajo no pude, pero era tiempo. Así que tome el vuelo y estaba ya en camino hacia algo nuevo, en eso me quede dormida.


-No, entiende no quiero ir-


-Pero tienes que, es una cena familiar-


-Tomas, por favor mira el clima esta horrible, no deja de llover, por favor esperemos a que se quite-


-No, Elena, vámonos, es tarde tengo que llegar temprano, así que anda toma el paraguas y te espero en el carro, solo 5 min, si no sales me voy.


-Pues no me esperes.


Escuche el rechinido de las llantas, así que eso quiso decir que se iba, pues está bien que se valla, tome mi pijama entre al baño a cambiarme y me acosté, la lluvia no cesaba el reloj marcaba mas de las 3 y no regresaba. Escuche el teléfono sonar.


-¿Bueno?


-Sra. Prentis…


-Sí, soy yo ¿Quién habla?


-Habla el oficial de policía, le llamo para informarle que su marido sufrió un accidente.


-¿Qué?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Qué le paso?


- Lamento informarle que su marido falleció.


Una sacudida hizo que me despertara, no sé cuánto tiempo paso desde que empezó mi sueño, pero desde que tengo algo de lucidez es el mismo sueño desde esa noche. El avión aun no  aterrizaba así que me acomode y mire por el vidrio, mi rostro se reflejo y mis ojos volvían a tener lagrimas, las limpie y el Capitán anuncio que nos abrocháramos los cinturones de seguridad íbamos a aterrizar.


Así fue como llegue a Puerto Rico, el ambiente se sentía paseo por el calor y una brisa me invadió el rostro inmediatamente que Salí del grande avión, ahí me esperaba un taxi que me dirigiría al hotel y cuando llegue todo era diferente, nada de lluvia ni de malos recuerdos era algo nuevo.


-Tienes que dejarlo ir…-


Dije en voz baja cuando solo esperaba en el lobby del hotel mi llave, cuando de repente al decir eso una voz detuvo el tiempo, el llanto, las ideas, detuvo todo mi mundo.


-Disculpa a quien tienes que dejar ir…-


Gire mi cabeza lentamente hacia el rostro de esa voz, y aun mas mi corazón se helo cuando vio ese rostro, ese cuerpo. Cabello negro, 1.85m, tez blanca, delgado, ojos café claro, boca pequeña, y esos hoyuelos que se le formaban al sonreír, era el definitivamente era él.


Tan helada y petrificada me quede que tuvo que distraerme de nuevo con esa hermosa voz gruesa y varonil.


-¿Estás bien? O, I know, do you speak English?.


-MMMM,  no bueno si, solo un poco, disculpa es que me recordaste a alguien, perdón que me decías?


-¿Qué si estás bien?, te quedaste atónita, y te pusiste pálida. Casi como un fantasma.


-Si estoy bien, solo que te repito me recordaste a alguien que acabo de perder.


---Disculpe aquí esta su llave, buena estancia.--- interrumpió el recepcionista.


-Si, gracias, bueno mucho gusto señor…


-Ricardo; llámame Ricardo


-Ok, Ricardo gracias y espero encontrarte por ahí en estos días.


Llegue  mi habitación y deje las maletas caer, y me dirigí de inmediato al balcón a tomar aire, pero si era el claro que era mi Tomas y estaba vivió, por que abría dicho que se llamaba Ricardo ya se tal vez porque no querían que lo reconocieran. No Elena Tomas murió el e solo Ricardo la persona que se parece a Tomas, pero por que la vida me estaba dando eta jugada tal vez era para que no la dejara ir arriesgarme o perder y ya no quería perder no mas necesitaba ganar mi vida necesitaba a alguien que la hiciera sentir e nuevo tanto tiempo in alguien te hace debilitarte en cuerpo y alma, pero porque se parece a él. Tengo que verlo de nuevo, tengo que platicar con él, si.


-Bueno, si me podría dar el numero de la habitación del Sr. Ricardo Moreno.


Sabía su nombre porque lo dijo mientras yo reaccionaba en el lobby.


-Si, es la extensión 47809,


-Gracias.


Mire el papel de nuevo pensando si sería lo correcto o si debía de hacerlo, porque tenía algo que no había sentido desde la última vs que vi a Tomas, si le llamare.


-¿Bueno?


-¿Si? ¿Quién habla?


-Soy Elena, la chica del lobby, ¿Quería saber si tenías algún compromiso esta noche?


-No, en absoluto, sabes también quería verte, estaba a punto de llamarte, pero no me atrevía así que por favor hay que vernos, ahora.


-Si, diem donde y ahí estaré.


-En la entrada para salir a la playa ahí tengo una pequeña isla, privada, por favor no tardes ahí te veo.


Colgó y mis manos empezaron a sudar frio, estaría de nuevo con el después de un año, volvería a tener a mi Tomas entre mis manos. Tonta no es Tomas el murió por favor Dios mío déjame salir de esta tal vez lo estés haciendo porque lo necesito me lo regresas solo por unos momento y lo aprovechare.


Cuando llegue a la entrada el estaba sosteniendo una copa de Martini mirando hacia el cálido mar, me sintió llegar ya que me invito algo de beber.


-¿Te gustaría algo que tomar?


-Si, un Cosmopolitan por favor.


-Wow! Bebida fuerte, sabes elegir muy bien.


Mando al mesero por mi bebida y nos quedamos contemplando los dos hacia ese cálido mar y hacia el resplandor de la luna que hacía que brillara el mar en esas pequeñas ondas que él tiene por naturaleza. La piel se me puso de gallina y nunca había sentido tantas cosquillas como ahora ni siquiera con Tomas, si soy una persona asquerosa tal vez no tenía el derecho de ser feliz de nuevo, tal vez necesitaba más tiempo de luto mi marido, pero y donde quedan mis deseos de mujer, donde quedan esos sentimientos que una mujer da cuando se enamora, donde queda mi amor.


Es suficiente vive el momento me dije al tiempo, vive lo que tienes en frente.


----Aquí tiene señorita---


Cuando se fue el mesero nos quedamos en un silencio, el se voltio suavemente y me miro a los ojos, sus ojos me desnudaron, entraron a mi alma como jamás alguien había entrado, se acerco a mí y mis piernas me temblaron mi fortaleza de mujer también se debilito al ver esos ojos sin brillo, estaban vacios iguales a los míos, pero había algo que no tenían los míos, pasión, sentía pasión y  una infinita necesidad de hacerl0o mío.


De repente me tomo entre uno de sus brazos dejo el Martini y me quito mi Cosmopolitan, me abrazo y ese abrazo fue como si las flores marchitas bebieran un poco de agua llegada por la lluvia, como si la rosa buscara su espina para que la acogiera de un modo en el que se sintiera segura.


Sus labios tocaron mis labios, y mi lengua quería recorrerlo todo, su lengua me lamia cada parte de mí y mis manos envolvieron su cabello fino y grueso. Sus manos se posaron en mi espalda y me atrajo hacia él con más fuerza, los dos lo necesitábamos los dos queríamos probarlo y como un drogadicto en tiempo de abstinencia, necesitábamos ese amor ese cariño esos abrazos y besos.


De pronto mi vestido negro cayó al suelo sin decir más y su camisa salió volando cuando se la quite, después fui yo la que di la pauta de seguir cuando le empezó a desabrochar los jeans.


El me cargo hacia la barra del bar tiramos sin querer las bebidas, para ese entonces su jeans ya estaban en el suelo, y mis bragas en mis tobillos. Nos estorbaban tanto que el las arranco de inmediato, y mis piernas se abrieron e tal modo de poder tenerlo dentro de mí.


 Baje mis manos hacia sus glúteos bien torneados para mí y encontré cuando recorrí mi manos hacia el centro una gran erección y fue ahí donde dirigí su miembro erecto hacia mi interior. Me llene de un escalofrió inimaginable y lleno de pasión, sus envestidas eran fuertes y firmes eso hacía que mis terminaciones nerviosas explotaran poco a poco cada una, como si fueran pequeñas bombas de fuegos artificiales. Sus manos me recorrían toda en lo que él me envestía pero a la vez el llego a mis pechos los cuales agacho su cabeza y los lamio y los beso inclusive los mordió, eso hizo que yo gimiera de placer más de lo normal y cuando estaba a punto de tener un hermoso y gran orgasmo paso algo.


-Sigue amor, sigue ya casi, oh Tomas te amo.


El acto se paro cual carro de carreras, en seco su mirada mostraba dolor y tristeza.


-¿Cómo me llamaste?


-Lo siento, no…


Salió de mi interior, se subió los jeans, tomo su camisa y se fue. Quería ir tras de él pero estaba desnuda así que el tiempo que me tomo solo ponerme el vestido salió como bólido.


Llegue a mi habitación así como llegue llena de desesperación y ansiosa, no quería herirlo era alguien especial, y como verdad si solo lo he visto dos veces en mi vida, pero ya lo probé ya lo hice mío, es mío, my no lo dejare ir, cometí un error pero lo enmendare y juro que seré feliz porque eso es lo que hubiera querido Tomas ahora entiendo que no es él y que jamás regresare a mi marido, pero era tiempo de cambiar de olvidar y ser feliz de nuevo.


Al día siguiente, me puse mi traje de baño y de inmediato me fui a la playa, claro no sin antes pedirle un favor a Mario, el mesero que nos atendió anoche.


-Mario, quisiera que me hicieras un favor, ¿podrías?


-Claro, ¿Dígame en que puedo servirle?


-Quisiera que me mantuvieras muy al tanto de las actividades del  Sr. Ricardo. Cuanto tiempo se quedara, que hace. Todo eso y mira que tú recompensa será muy bien remunerada


-Pero claro señorita le parece que le deje toda la información en tarjetas para que no nos vean demasiado tiempo juntos, así usted gana y yo gano.


-Perfecto gracias.


Sé que no estaba bien lo que hacía pero ese hombre tenía que ser mío ese día no le vi la cara ni de lejos pero tenía que verlo aun que fuera metiéndome en su habitación a mitad de la noche. Me dedique a relajarme y planear bien todo así que Tomas discúlpame. Fuiste el amor de mi vida pero ya te llore un año y necesito sentirme feliz y acogida por alguien más y necesito cuidar a alguien mas así que perdóname amor mío, siempre te tendré en mi corazón. Tome una de las flores que había tomado de un rosal y la avente al mar como signo de libertad para Tomas y para mí.


Tome un masaje relajante en el spa del hotel, después comí y Salí a dar una vuelta. Esa noche no tenía ningún plan y cuando abrí la puerta de mi habitación había una nota.


-----Señorita:


El Sr. Ricardo solo salió de su habitación en la tarde y fue a una cita de negocios volvió y no hizo más, mañana tiene planeado tres juntas en la mañana dos y una a la hora de la comida después esta libre.


Mario.


Bueno tan siquiera no sale con ninguna otra. Dije para mi, así que tome una ducha y me puse mi bata, busque mi pijama ligera que era un baby doll de encaje y me dirigí a la cama, prendí el aire acondicionada y me derrame entre las sabanas después de hacer zapping a la tele por más de 5n veces termine agotada. Apague la tv y cerré mis ojos.


-No, entiende no quiero ir-


-Pero tienes que, es una cena familiar-


-Ricardo, por favor mira el clima esta horrible, no deja de llover, por favor esperemos a que se quite-


-No, Elena, vámonos, es tarde tengo que llegar temprano, así que anda toma el paraguas y te espero en el carro, solo 5 min, si no sales me voy.


-Pues no me esperes.


Escuche el rechinido de las llantas, así que eso quiso decir que se iba, pues está bien que se valla, tome mi pijama entre al baño a cambiarme y me acosté, la lluvia no cesaba el reloj marcaba mas de las 3 y no regresaba. Escuche el teléfono sonar.


-¿Bueno?


-Sra. Prentis…


-Sí, soy yo ¿Quién habla?


-Habla el oficial de policía, le llamo para informarle que su marido sufrió un accidente.


-¿Qué?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Qué le paso?


- Lamento informarle que su marido falleció.


-¡No! Ricardo tú no me dejes, amor… ¡No! Ricardo tu no…


De repente un jaloneo me despertó de esa pesadilla, de esa monótona pesadilla con la única diferencia de que ahora ya no era Tomas mi Tomas si no era Ricardo y ano quería perderlo a él, pero cuando desperté sentí unas manos en mis brazos como si quisieran acunarme, cuando desperté de ese letargo y levante la cara vi que era precisamente Ricardo y por inercia lo abrase.


-Nunca te dejare, entiendes, jamás.


Mi llanto no cesaba y de pronto me separo de su pecho tan acogedor y cálido, me levanto la cara por el mentón y me dijo.


-Ya no llores amor, aquí estoy, te protegeré de lo que sea necesario.


Esos ojos que yo había herido ahora me habían perdonado y eso me hizo muy feliz así que me acerco hacia su cara y sus labios besaron de nuevo los míos, pero era algo que ya necesitaba esa maldita droga que no me podía hacer reaccionar.


Lo bese y en ese momento no me importo el cómo entro y el por qué estaba ahí, lo único que quería era que termináramos lo que empezamos con el mar de testigo. Me bajo los tirantes de el baby doll, y de inmediato quede desnuda el volvió hacer suyos esos pechos erectos y llenos de excitación, su boca los beso mientras que yo besaba y hacia mío su mano, sus dedos uno por uno lo saboreaba hasta que me lanzo hacia atrás se desvistió ante mis ojos y yo pasaba mis manos por toda su piel llena de nerviosismo y sudor, me tomo por las manos me jalo de nuevo hacia él y con pequeños besos me limpio lo que quedo de lagrimas hacia el gesto como si las saboreara eso me hizo enloquecer mas y derretirme al mismo tiempo. El estaba desnudo ahora solo faltaba yo, así que beso de nuevo en la boca mientras sus manos recorrían mi espalda y mi piel excitada llego a mi columna y la roso con el dedo en una forma que enloquecí que hasta me arquee, esto hizo que tomata ventaja y me tomata entre sus manos mis pechos de nuevo, pero ya necesitábamos mas de nosotros así que me bajo mi braga negra y el mi acomodo suavemente en la cama.


-Perdóname.


Le dije muy claramente, pero el siguió y logro no tomarle importancia, así que abrió mis piernas con suavidad con sus manos y se acerco poco a poco yo estaba muerta por tenerlo de nuevo dentro de mí. Así que cuando me penetro fue como si llegara una onda de calor por todo mi cuerpo y se llenara de chispas que explotaban ahora todas al mismo tiempo. Sus besos hacían que me encendiera mas y mis manos lo recorrían absolutamente, llego el momento en que nuestras manos se enlazaron, y con ayuda de ellas sus penetración de nuevo fueron fuerte y firmes, esto me hizo encenderme más de lo normal había ahí una magia indescriptible siempre he sabido que cuando sientes eso es porque en verdad estás haciendo el amor y no solo teniendo sexo. Cuando de repente nuestros rostros y ojos se quedaron viendo firmemente el uno del otro.


-Me enamore de ti, Ricardo. TE AMO RICARDO.


Cuando termine la oración su envestida fue tan inesperada que hizo que me llegara el inicio de un orgasmo.


-Yo también TE AMO, ELENA.


Cuando dijo eso solté un grito de placer que el interpreto de la manera correcta, pues aumentaron las penetraciones y al tiempo su fluidez, sus manos se posaron en cada lado de mi cabeza para que l también pudiera sentirlo y fue algo que jamás pensé que una mujer pudiera sentir, lo tome por los glúteos y lo apretaba de tal fuerza que él no dejaba de penetrarme y cuando paró en seco me miro a los ojos, y me dijo.


-TE AMO


Mi cuerpo exploto, una oleada de placer me inundo y mi vientre se lleno de esa pasión desmedida, me quería volver loca quería más de su droga más de él, mas de su olor así que con fuerza lo volví a tomar e hice que continuara, su ego hizo que soltara una tremenda carcajada pero es que tenia y a el orgasmo enzima y sin más me bien solo con esa mirada, solo con esa sonrisa hizo que me diera el orgasmo más extenso y rico que jamás sentí.


Cuando volvieron las penetraciones, ahora hice que yo estuviera arriba, claro el tenia que probar de lo que me acababa de dar esa droga que hizo que me volviera loca, en esta ocasión mis manos lo recorrieron todo y mi lengua probaba cada parte de su piel, cuando me acerque para darle un beso me dirigí hacia sus oído introduje mi lengua y los saboree, él quería que lo siguiera montando pero ahora le tocaba sufrir a él, cuando volví a mi postura mis movimientos cobraron ritmo y ahora mis caderas se movían en 8 claro esas 9 horas que me pasaba practicando zumba tenían que servir de algo, a él le gustaba pero había algo que no había probado jamás, me levante y me agache para poder besar poco a poco su abdomen, su inicio del, l se estremeció al sentir mi lengua recorrer su piel, así fue como llegue a su entre pierna, y tenía que hacerlo tenía que lograr que rogara como yo, tuve que darle un poco de lo que él me dio así que rose con mi lengua su sexo lleno de pasión y erección solo difuminaba pequeños círculos y mis manos recorrían sus muslos y el interior de sus glúteos, el estaba enloqueciendo por que me jalaba de una de mis manos, eso quería decir que necesitaba estar ya dentro de mí pero o sorpresa recuerden que los hombres son más fuertes que las mujeres y fue así cuando mi lengua al pasarla de nuevo por la punta de su sexo me jalo con tal fuerza que me levanto y ahora de nuevo era yo la que estaba en la cama, pero no contaba con la astucia de una mujer porque es nuestra ventaja, cerré mis piernas para que no pudiera penetrarme y desahogar ese orgasmo que tenia por venir. Fue así cuando empezó a rogar.


-Por favor, ya aprendí mi lección…


Me sujeto por mis pechos y los hacía de nuevo suyos y fue ahí cuando mi fuerza callo de inmediato bajo una de sus manos y solo una pierna le basto subir para que se me penetrara, y fue tan exquisito que ya no tuvo que cuidarme al contrario tenía yo que cuidarlo a él, pues no fue uno ni dos si no tres orgasmos los que esa noche sufrió.


A la mañana siguiente, el resplandor del sol me despertó ya que había olvidado cerrar las cortinas, y cuando abrí los ojos lo primero que vi fue esa cara angelical que hacía mucho no veía en un hombre. Acaricie su mejilla y me acerque para darle un beso.


-Buenos días dormilón.


-Buenos días amor.


Que hemos fue escuchar esas palabras cuando hacia más de un año que no escuchaba piropo alguno, mis lágrimas volvieron a brotar pero era de felicidad.


-¿Por qué lloras?


-De alegría y felicidad, porque e encontrado al hombre perfecto.


-Mientras yo esté a tu lado ni siquiera lágrimas de felicidad derramaras.


Y se acerco a darme un beso, se paro y cuando lo vi estaba desnudo, así pude examinarlo bien pero no sabía a dónde se dirigía precisamente tal vez a las dos reuniones de negocios que tenia, pero pensé mal se dirigió hacia las cortinas las cerro y el cuarto de inmediato se torno obscuro, volvió a la cama se acerco hacia mí y me abrazo.


-Hoy ninguno de los dos se ira, hoy será el día para nosotros.


Lo abrace con tal intensidad y suspire aliviada de que alguien cuidara de mí por solo un día.


-Bien como este día es de nosotros, quiero que me cuentes todo de ti primero me toca a mi preguntar y después a ti ok?


-¿Qué quieres saber?


-Así me gusta, que confíes en mí y que de ahora en adelante nada nos separe. ¿Quién es Tomas?


-El era mi marido, sufrió un accidente hace un año, pero me culpe de su muerte. Antes de salir a una fiesta familiar, el y yo peleamos por una tontería, estaba lloviendo y esa tarde no me sentía bien, así que si me iba a mojar pues me enfermaría, y le dije que esperáramos a que se calmara obvio yo quería estar en casa, pero él se lo tomo muy apecho y me dio limite que si no salía en 5 minutos el se iría solo. Así que sin más se fue, a las tres de la mañana desperté y vi que no había llegado pensé que se quedaría con uno de sus hermanos, pero cuando peleamos jamás nos llamamos, así que me levante y escuche el teléfono sonar, era el oficial de policía diciéndome que había tenido un accidente, y que había fallecido. Me destrozo el alma, y durante un año le llore y le guarde luto pero ya era tiempo de olvida y dejarlo ir, perdí a mis amigos, a mi familia, no tuve hijos así que solo me quedaba seguir guardándole luto o salir a la vida, pero cuando te vía a ti en el lobby, pareció como si la vida me diera una segunda oportunidad, ¿sabes? El se parece a ti en algunas facciones, por eso me quede helada y por eso te llame así que día, por que el me hacía el amor en la cocina y reviví ese momento.


Discúlpame si te era no fue mi intención, y te juro que este tiempo sin ti me hizo ver que la vida me está dando una segunda oportunidad y tal vez seas el último tren en el que me deba subir. La vida es así, a veces estas a veces no pero hay que seguir y la vida me ha dado una gran lección de vida. Y ahora TE AMO.


-Bueno, tengo que decir que esta vez si me enamore yo también, y quiero que sepas que jamás me alejare de ti y no me ocurrirá nada porque la vida nos está dando una segunda oportunidad a los dos. Mi esposa, me dejo una noche en la cual yo había salido de viaje por asuntos de negocios y cuando regrese la encontré en mi cama con mi compañero de oficina, en ese entonces me derrumbe pero Salí adelante y este viaje es igual que el tuyo vine a olvidar a dejarla ir y vivir una aventura nueva con alguien nuevo y con el alma limpia.


Me sonroje, y me hundí en su pecho, el me acobijo con todo ese amor que tiene para darme. Y entonces.


-Tengo algo que decirte.


-¿Qué?, que me estabas siguiendo con Mario.


Levante la cara y lo mire a los ojos.


-¿Cómo sabes eso?


-Por que Mario es mi mano derecha desde hace un par de meses, así que él me dice todo pequeña, pero no te avergüences yo lo supe desde el primer momento no es mi única mano derecha y confía en el por qué él fue fiel para ti nunca me dijo nada.


Me acerque y le di otro beso, sin más nos quedamos dormidos, y cuando volví a despertar ahora el estaba parado frente al ventanal que daba hacia el balcón solo con un poco de las cortinas corridas. Eran como las 5 de la tarde.


-Amor, ¿Qué pasa?,


-Nada muñeca, pedí servicio a la habitación por que escuche a esa pansa rugir mientras dormías, así que espero que te guste lo que te pedí.


-Si todo lo que venga de ti me fascinara, ven en lo que viene la comida vuelve a la cama.


-Ok.


Y volvió con una sonrisa, sabía que algo pasaba por que su mirada era diferente, pero no quise pensar en eso por ahora quería ser amada y todo ese día era glorias para mí. Llego la comida pidió una exquisita comida italiana con un vino tinto del 78 reserva que jamás había probado.


-Bueno ahora que ya comimos ¿Qué te gustaría hacer?


-¿Qué te parece, si tomamos un rico baño en el jacuzzi y después volvemos a la cama.


-Me volveré más joven, ya que entre mas duérmanos nos conservarnos.


Preparo el jacuzzi, y vimos un poco de tv al tiempo que mordisqueábamos las migajas de lo que quedo en la bandeja de comida, cuando estuvo lista el agua me tomo con sus brazos y me cargo, hacia el baño, tenia burbujas por todos lados y estaba tibia el agua.


-Esta exquisita, amor, gracias, y tu no entraras claro solo iré por el vino.


-Llego con la botella y dos copas en la otra mano, se zambullo de un movimiento ágil, se seno frente a mi pero lo que yo quería es que como un ángel me cuidara así que me puse a sus espaldas, y él me acogió con sus enormes manos, me dio la copa de vino y nos quedamos jugueteando con el agua y ese fue el momento perfecto para preguntarle que pasaba.


-¿Qué pasa? Desde que despertamos te siento diferente.


-No pasa nada amor, solo estaba pensando en cómo la vida nos recompensa ese tiempo que nosotros lo perdimos en llorar y lamentarnos.


-Así es, pero ahora hay un futuro que construir juntos y no te dejare ir por ninguna manera.


-¿Te puedo pedir algo?


-Claro lo que quieras.


-¿Quisiera ir a pedirle permiso para visitar a Tomas a su tumba, quisiera que nos diera su bendición desde el cielo. Y que nos llene de amor y cariño.


No dije nada, era lo que menos espera y menos de él, pero eso me hacía pensar que definitivamente era el hombre perfecto.


-Claro amor, iremos los dos y le pondremos unas hermosas flores y le pediremos que nos bendiga.


Se quedo aliviado y había regresado el amor de mi vida Ricardo, jugueteamos en el agua tibia se nos termino el vino y nuestras manos se nos hicieron como los de abuelitos salimos de ahí 4 asombrosas horas después, nos secamos y nos fuimos directo a la cama debían de ser como la 8 de la noche la verdad no me interesaba solo me interesaba estar con él.


Me hizo el amor igual o más hermoso que la noche anterior y nuestros cuerpos quedaron aletargados en un infinito abrazo…


Seguimos pasando el tiempo juntos el día siguiente salimos a la playa y viajamos al tercer día, fuimos por mis cosas a mi casa la puse en venta y fuimos a ver la tumba de Tomas, le pedimos que nos bendijera y que nos llenara de amor y pasión.


Esa tarde recoja mis cosas, la casa estaba llena de recuerdos, risas, llanto, gritos, abrazos tanto que recordar pero a la ves tanto que  seguir viviendo que estaba feliz, esa tarde me lleve todo a su departamento de california donde viviríamos hasta que lo ascendieran o lo cambiaran de área en su empresa


Estábamos en la sala de su gran departamento colgando un recuerdo de nuestras vacaciones cuando un dolor punzante hizo que me dieran ganas de volver el estomago, fue algo que jamás había sentido, fui de inmediato al baño y volví toda la comida me sentía fatal, mareada llena de ascos y no me dejaba de punzar el vientre.


Esa noche la pase fatal el me atendió intento curarme pero era un mal estar fatal, cuando a la mañana siguiente el tenía que ir a trabajar me dijo que no iría por estar conmigo pero se mi hizo injusto


-No iré a trabajar, no si estas cada vez peor.


Pero esa mañana me pare temprano, y le hice el desayuno, cuando despertó ya tenía la bandeja a un lado y mientras yo tomaba un baño, esa mañana no me habían dado nauseas más que al prepararle los huevos peo paso de inmediato lo que si tenía era un antojo incontrolable de comer galletas Emperador de chocolate eso era lo que quería.


Cuando escuche la puerta abrirse pensé que sería él para lavarse los dientes así que ni me inmute.


-¿Cómo sigues amor?


-Bien gracias, ya no tengo nada.


-Bueno tendremos que empezar lo que no pudimos anoche.


Abrió la puerta de la bañera y se metió a tomar un rico baño calientito conmigo, cuando lo bese entendí que él era el único que podía hacer que mi corazón latiera y dejara de latir al mismo tiempo, y cada vs que lo hacia mío era como si fuera la prime vez, y desde que nos conocimos decidimos nunca caer en la monotonía, así que esa ves tenía algo nuevo una sensación de ser diferente, me tomo por las manos y me dio un giro como si estuviéramos bailando, pero la música la llevábamos por dentro pues al quedar de espaldas con él sus manos me recorrían toda pero siempre tenía un fetiche con mi pechos ya que los masajeaba y los mordisqueaba cada vez que quería, sus penetración exquisitas para mí era como si cada vez que me envistiera tuviera pequeños orgasmos en mi interior y él ni se diga ya sabía yo lo que el necesitaba para que un día sin complicaciones le sucediera, esa mañana los dos tuvimos nuestros toques cosillas nuevas y cosillas que no hacían llegar a la gloria.


Cuando se fue a trabajar, lo despedí en la puerta y al tiempo que daba la vuelta a la esquina, me dio otro ataque de vomito así que volví todo lo que había desayunado. Así que fui a la farmacia por algo tal vez ellos me dijeran que tenia-


-Señora, y ¿No se ha hecho una prueba de embarazo?


Mis ojos casi se salían de orbita cuando me lo dijo, pero era verdad no había pensado en eso, es mas ni hacia caso que lo tomara encuentra pues con Tomas me dieron que si no ocurría en los dos primeros años no ocurriría jamás.


-Deme una por favor, en eso no había pensado.


Llegue a casa, ley las instrucciones y el resultado fue POSITIVO. Estaba embarazada, gracias Dios mío esto es maravilloso, y ahora dime como le diremos a tu papa que vienes en camino eh dime…


Mis lágrimas rodaron de nuevo y estaba feliz, así que no sabía qué hacer para decirle a Ricardo. Planee numerables cosas pero solo tenía que hacerla d en modo, el día se me paso como agua y estaba cerca la hora de la verdad.


Escuche la puerta del porche abrirse y mis manos empezaron a sudar, como la primera vez que lo vi parado en ese lobby, era una adrenalina padrísima.


-Buenas noches amor.


-Buenas noches.


-Ven tengo algo que decirte siéntate.


Lo lleve a la sala en donde estaba puesto un pequeño par de zapatitos de bebe en la mesita de centro. El los vio y me miro ahora a mi atónito, no se la podía creer. O no lo quería creer.


-¿Estamos embarazados?


-Si.


Me tomo de la cintura y me cargo al tiempo que giraba conmigo, estaba llorando cuando me bajo. Y lo mire a los ojos.


-¿Enserio estas feliz?


-TE AMO, y a mi Tomasito también.


Eso me lleno de lágrimas y no supe cómo reaccionar.


Me volvió a abrazar y nuestra vida cambio en solo unas cuantas semanas…


1 comentario:

  1. ¡¡¡¡Ohhhh!!! Elifer, ha sido precioso, como la vida puede cambiar de esa manera, como dos cuerpos pueden sentirse de nuevo completos, o cariño , te quedo genial, y la sorpresa del niño, fue, o nena, genial, me ha gustado tanto que no se que decirte mas, escribes perfecto, jajajajaj

    Bueno un beso amor y nunca dejes de regalarnos tus pensamientos, porque ya te digo yo que son placenteros, y despiertan la imaginacion en los demas.

    Nos vemos
    Irene/esperadoanochecer

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