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domingo, 28 de febrero de 2010

ME CONSEDES ESTE BAILE.

ME CONSEDES ESTE BAILE.

Nunca me detuve a pensar que seria de mi vida y del futuro que me espera; ya tenía suficientemente claro como iba a ser mi futuro, sola, llena de arrugas y sin un compañero por el cual vivir.
Pero nadie sabe lo que el destino tiene para nosotros así que todavía tengo esperanza para formar una familia.

Hoy desperté gracias a los rayos del sol que no dejaban que mis ojos siguieran un rato mas cerrados, la ventana que se encuentra al frente de mi habitación era amplia como para sentir el aire crudo que entraba por ella, en esos momentos me pare para cerrarla y recordé que no podía perder mas tiempo ya que tenia una entrevista de trabajo en una granja del condado de Santa Fe, así que me dispuse a tomar un baño calientito y en lo que salía el agua caliente de la regadera baje por un café, tomando el tiempo en que me serví un café y lo sorbía me dispuse a tomar esa placentera ducha.

Después me tome el tiempo suficiente para buscar la ropa adecuada ya que no era una profesional, decidí llevar uno jeans y una blusa sin mangas color café con unas botas vaqueras, al mirarme al espejo vi la misma cara que desde hace 23 años me persigue, los mismos ojos negros, la misma piel morena y ese cabello ondulado y sin forma alguna y el fino rostro que había heredado de mi madre.

Sin observar más de la cuenta me dispuse a salir a mi destino; la granja de el SR. MACGREEN, una granja con más de 11 hectáreas y que estaba solicitando un nuevo capataz; yo había vivido entre granjas la mayor parte de mi vida ya que mi padre trabajaba en una y mi madre solo se dedicaba a su hogar claro antes de dejarnos a mi papa, a mi hermano y a mi.

Sin percatarme ya estaba en la granja observando a un lindo caballo pura sangre y que en el cual se encontraba un sujeto cepillándole el lomo, el pobre hombre no sabia hacerlo así que fui para asesorarlo; en cuanto estaba acariciando el caballo escuche los pasos de una persona pero no le tome importancia así que seguí y en esos momento interrumpió el contacto que tenia yo con el gran animal.

SR. MACGREEN- BUENOS DIAS SEÑORITA ¿PUEDO AYUDARLA EN ALGO?- di una rápida vuelta y era el hombre mas varonil que hubiera conocido.

SHANA- EEHH BUENOS DIAS SR.- dije con torpeza ante su rostro.

SR. MACGREEN- ¿EN QUE PODEMOS AYUDARLA?- insistió con esa voz llena de dureza. Así que me dispuse a contestarle.

SHANA- HE VENIDO POR EL PUESTO DE CAPATAZ.- dije con firmeza y con la voz mas normal que nunca ya que nadie creía que una mujer desempeñara el trabajo de un capataz

SR. MACGREEN- ¡USTED!, ¿VIENE POR EL ANUNCIO DEL PERIODICO? BUENO ES QUE ME BURLE NI NADA POR EL ESTILO PERO USTED ES UNA MUJER Y EL TRABAJO EN ESTA GRANJA ES MUY PESADO COMO PARA QUE USTED LO OCUPE.

SHANA- CREE QUE UNA MUJER NO PUEDE CON EL TRABAJO PESADO? MIRE LE MUESTRO ALGUNAS SUJERENCIAS PARA QUE ME TOME ENCUENTA.

Tomo los papeles y los empezó a leer muy detalladamente, yo no podía dejar de verlo pero ya sentía un rencor por decir que una mujer no puede con el trabajo pesado así que rompí el silencio y proseguí con la conversación.

SHANA- QUE LE PARECEN? SIGUE CREYENDO QUE NO PUEDO CON EL TRABAJO PESADO?

SR. MACGREEN- BUENO ESTAS CARTAS DE RECOMENDACIÓN SON EXCELENTES PERO AUN SIGO PENSANDO LO MISMO, PERO CREO QUE ME ARRIESGARE QUEDA USTED CONTRATADA. PERO SOLO LE DIGO UNA COSA TENDRA QUE MUDARSE POR SI SE OFRESE CUALQUIER COSA CON LOS ANIMALES ESTA DEACUERDO.

SHANA- ASI SE HARA SR.

Pasaron los días, incluso semanas y solo lo veía cuando llegaba y cuando se iba muy temprano en la mañana pero cada vez que nos veíamos era una sensación inexplicable que hacia que mi cuerpo se llenara de un éxtasis incapaz de ignorarlo, sentía unas ganas de besarlo y de tener su sexo junto al mío; pero jamás se haría verdad jamás por que el es mi jefe y yo soy una simple capataz que se ira en unos cuantos meses.

Sabiendo que tener algo con él era imposible nunca deje de soñar que algo entre él y yo pasara aunque sea un beso aunque sea una caricia algo mas, pero siempre dicen que tus sueños se hacen realidad y pues mientras eso pasa solo me queda el seguir en este sueño y fantasear con el cada vez que se pueda pues quien no lo quisiera con ese cuerpo y esos ojos, los brazos musculosos que tiene no los rechazaría nade por nada del mundo…

Un día limpiando el granero escuche el carro de Sebastián, muy raro en el, era viernes y empezaba a caer una lluvia torrencial y se suponía que estaba de guardia en el hospital a lo mejor se dio su guardia no lo se, pero proseguí con mi deber; cuando de pronto mis latidos se aceleraron al escuchar esa melodiosa voz detrás de mi. Mi fuero interno se encendió y todo lo que se puede sentir cuando vez a la persona que te hace sentir que vuelas.

SR.MACGREEN- BUENAS TARDES SHANA TODO BIEN?

SHANA- EEE!! MUY BIEN TERMINANDO MIS DEVERES, NECESITA ALGO?

Necesitaba salir a tomar aire y me coloque en la entrada del granero, mis manos sudaban y la lluvia empezaba a empaparme toda

SR.MACGREEN-SI, TE NECESITO A TI…

De pronto me acaricio la mejilla, con el brazo libre me rodeo la cintura y en un segundo su boca se poso sobre la mía. Entonces estuve perdida; perdida donde tenia que estar, aquella boca fresca empapada de agua de lluvia, recorriendo lentamente cada espacio de la mía calentándome el vientre.
Tome su chaqueta con fuerza, sentía que me volvía etérea que me derretía. Sorprendida por la calidez de sus labios; suaves como la lluvia que nos caía encima.
Aparto un mechón de mi cabello con su nariz mojada y me susurro al oído.

SR MACGREEN- YA NO PUEDO SOPORTAR QUE ESTES LEJOS DE MI, NO PUDO SOPORTAR QUE OTRO HOMBRE PRONUNCIE TU NOMBRE, Y QUE LE SONRIAS CADA DIA A OTRO HOMBRE QUE NO SEA YO.

SHANA- SEBASTIAN YO… NO…

Me agarro de nuevo el pelo y volvió a tomar mis labios con desesperación. Con su lengua acariciaba mi boca por dentro, la saboreaba.
Su aroma era embriagador; su sabor me confundía y sus dedos fuertes y largos… primero sobre mi cabeza después sobre su chaqueta y otra vez hacia arriba.

SR.MACGREEN- QUIERO ACARICIARTE- me susurro en la boca- AHORA.
Antes de que yo pudiera decir nada, metió las manos dentro de mi chaqueta y me apretó mas fuerte contra el. Me recorrió la espalda y, después, me tomo por los glúteos. Me levanto un poco para apretar su sexo contra mi pelvis…

SR MACGREEN- DULCE SHANA VEN A CASA CONMIGO- me volvió a decir al oído-POR FAVOR.

SHANA-SEBASTIAN…

Su nombre devastado por más besos y caricias. Definitivamente me deseaba; aquel momento lo recordare toda mi vía, NO, NO ENCAJAMOS, ES IMPOSIBLE. Apoye mis manos sobre su pecho y lo aparte ninguno de los dos podía decir algo, los ojos de el estaban pétreos y atormentados por el deseo, los dos podíamos sentir nuestras respiraciones entre cortadas.

SHANA- TENGO QUE IRME- Corrí hacia mis aposentos. Ninguno de los dos notábamos lo mojados que estábamos.

SR MACGREEN- SHANA, NO ESPERA…

SHANA- NO-grite con fuerza-  ESTO NO DEBIO HABER PASADO.- el entrecerró los ojos.

SR.MACGREEN- NO LO NIEGUES

SHANA- YO NO NIEGO NADA ES SOLO QUE NO ENCAJAMOS NO… NO BAILAMOS… LLAMALO COMO QUIERAS.

SR MACGREEN- ¿BAILAR? Pregunto asombrado y con la lluvia sobre nosotros que ya estábamos fuera del granero y a mitad de la nada.

SHANA- COMPATIBILIDAD SEBASTIAN, ADMITELO, CASI NUNCA NOS VEMOS, NO NOS HABLAMOS, VIVIMOS EN LOS DOS POLOS DE LA ESCALA SOCIAL, TU ERES MI JEFE Y…NI SIQUIERA NOS GUSTAMOS.

Que no nos gustamos si me moría por él y esto esta mas que comprobado solo que tengo miedo no quiero salir lastimada de nuevo hay Sebastián si supieras lo que en verdad siento y pasa en mi.

SR.MACGREEN- NO SHANA NO HAGAS ESTO POR FAVOR… ESPERA… TE AMO…

Salí despavorida en cuanto escuche esas palabras y no voltie mas y me dirigí hacia mi habitación, no podía ser, no podía ser, mil veces lo repetía en mi cabeza… tome una ducha caliente y me senté a tomar una taza de café recién hecho seguía pensando en todo lo que paso y cada vez mi mente quería mas y mas de él, como dejamos que pasara pero esas palabra me taladraban la cabeza “SHANA TE AMO”. Ya estaba en mi cama y me asome por la ventana para ver si ya se había dormido pero las luces de su despacho estaban encendidas Dios NO me permitas de nuevo caer en la tentación y sin más me quede dormida…

Ya  estábamos a principios del otoño y las tardes en la granja eran hermosas la naturaleza regada por donde quiera los arboles cambiando su vestidura y yo seguía aquí; desde la última conversación que tuve con Sebastián, ya no nos veíamos solo cuando quería saber sobre de la granja y eso era mediante José el chico que me ayudaba cuando el trabajo se sumaba, casi estaba fuera y no llegaba a dormir era muy rara la vez que estaba aquí no se qué pasaba en su cabeza pero qué bueno que esta locura de amarme se le había pasado, pero a mí no yo seguí aquí extrañándolo cada vez mas y necesitándolo, con unas fuerzas descomunales, ya habían pasado 2 meses desde que probé sus labios y su cuerpo, quería más de él, tenía que olvidarlo a él le esperaba un futuro en Arizona como director del mejor hospital de la gran ciudad que persona rechazaría semejante proposición y mas que lo cambiara por una persona como yo que solo vivía para la naturaleza y para sobrevivir.

Termine mis labores temprano, lave el corral y recolecte todos los frutos del invernadero, y atendí el parto de un hermoso ternerito así que lo demás le tocaba a José pero con el no tenia problema alguno, cuando le pedía que me cubrirá lo hacía cuando necesitaba ir de compras para solventar mis necesidades de mujer lo hacia él era mi gran amigo sabía lo que me pasaba y la situación en la que estaba así que le pedí que terminara por mí.

Me puse mis tenis, una playera de mangas ¾ y un short de mezclilla y me disponía a salir a caminar por la pequeña vereda que se encontraba fuera de las 11 hectáreas de la granja me lo había recomendado José así que no lo dude y empecé a caminar, era realmente hermoso lleno de café y el cielo tenía un color café claro y dorado como una tarde a la orilla del mar; escuche el ronroneo de un carro y me sorprendió mucho ver que era el de Sebastián pues como casi no venia ya pues era raro verlo a lo mejor ya encontró vendedor para la granja y se la viene a mostrar quise pensar pero proseguí mi caminar y sin que me afectara.

Casi estaba por llegar al final de la vereda cuando de pronto escuche unos trotes de alguien más voltee para ver quién era y en segundo mi mundo se volvió a iluminar como un niño teniendo su helado preferido; era Sebastián no lo podía creer que hacia ahí porque insistía.

SR.MACGREEN- SHANA ESPERA, ESPERA, CAMINAS RAPIDO.

Interrumpió mis mil preguntas y le respondí con toda tranquilidad ahora que ya habíamos llegado a la sima y nos sentamos en las raíces de un árbol que estaba en medio de la misma.

SHANA-QUE HACE AQUI DOCTOR?- YO PENSE QUE ESTARIA MOSTRANDO LA GRANJA A ALGUN COMPRADOR?

SR.MACGREN- PUES NO HOY NO TUVE TRABAJO Y HACERCA DE EL COMPRADOR LO DEJE POR UN MOMENTO NO PIENSO VENDER LA GRANJA, TENGO QUE PENSAR EN MUCHAS COSAS ANTES DE TOMAR ESA GRAN DECISIÓN.

SHANA- QUE BIEN PUES ES DECISIÓN TUYA Y DE NADIE MAS BUENO CLARO TAMBIEN DE TU ABUELA PERO DICE QUE NO LE DIRAS HASTA QUE LA VENDAS.

SR. MACGREEN- ASI ES, PODRIAMOS HABLAR DE OTRA COSA; NO SE DE TU PASADO DIME ALGO DE TU FAMILIA QUE HAY DE ELLA?

SHANA- PUES NO HAY NADA EN ESPECIAL QUE CONTAR MI MADRE NOS DEJO CUANDO YO TENIA 15 Y MI HERMANO 6,  MI PADRE TRABAJABA DE GRANJA EN GRANJA Y YO SOLO TERMINE LA SECUNDARIA PERO MI HERMANO HA IDO MAS LEJOS GRACIAS A QUE YO TRABAJE Y LO CUIDE COMO UNA MADRE. Y QUE HAY DE TI QUE HAY DE TU FAMILIA?

SR. MACGREEN- PUES MIS PADRES MURIERON HACE 7 AÑOS Y SOLO QUEDAMOS MI HERMANA Y YO NOS CUIDABA LA ABUELA, Y PUES YO DECIDI TOMAR EL RUMBO DE LA MEDICINA MIENTRAS QUE MI HERMANA SE QUEDO EN ESTE LUGAR ESTANCADA, DESGRACIADAMENTE HACE 1 AÑO FALLECIO MI HERMANA EN UN ACCIDENTE Y…

Sus lagrimas empezaron a rodar sus palabras se entrecortaban que estúpida yo preguntándole por su familia y mira lo que me dice estúpida, estúpida; como quisiera tomarlo entre mis brazos y consolarlo pero había algo que me lo impedía y siguió su plática con mi atención puesta.

SR. MACGREEN- Y ESA NOCHE ME TOCO LA GUARDIA EN EL HOSPITAL Y LLEGO MI HERMANA ESTABA MUY MAL HIZE TODO LO POSBLE…YO… YO NO PUDE SALVARLA SE ME FUE DE LAS MANOS HASTA HOY CARGO CON ESO DIA Y NOCHE Y SI HUBIERA HECHO ESTO Y LO OTRO NO PUEDO YA CON ESTE REMORDIMIENTO Y LA GRANJA ME TRAE TANTOS RECUERDOS QUE NO PUEDO CON ELLOS.

SHANA-TRANQUILO SEBASTIAN, HICISTE TODO LO QUE ESTUVO EN TUS MANOS YA NO TE CULPES DE ESO DEJALA IR…

Tome su hermoso rostro con mis manos toscas y sudorosas, y lo atraje hacia mi pecho con el latido de mi corazón a mil por hora pero eso no me importaba lo que me importaba era sanar su dolor.
Pero los papeles se intercambiaron después de unos minutos que su cabeza reposara en mi pecho se levanto y tomo mi barbilla con sus dedos y me llevo hacia su pecho, beso mi cabello y puso su mejilla después de ese hermoso beso, y nos mecimos el uno al otro como niños pequeños; de pronto volvió a tomar mi cara son su gran mano y puso sus dedos sobre mis labios y busco mi ojos y yo los de el aun llenos de dolor por los recuerdos yo quería hacer que los olvidara que los olvidara solo por unos momentos.

SR.MACGREEN-SHANA! Me decía mientras hacía que me deslizara en la hierba; SHANA-su piel era suave, ¿QUIERS HACER EL AMOR CONMIGO? AQUÍ EN LA SIMA DE LA MONTAÑA, DEBAJO DE ESTE HERMOSO CIELO CAFÉ?

Yo sonreí, pero cloro que quería pero, ¡BASTA! Me dije deja que tu deseos se desprendan y que vivas el momento que podría ser el último,

SHANA-¿PARA QUE NOS VEA TODO EL PUEBLO? Pregunte intimidada.

SR. MACGREEN- NI CON PRISMATICOS LOGRARIAN VERNOS.

Solté una carcajada, en algunas cosas podíamos fallar pero con esto, esto era un arte. Creamos una manta con la ropa que nos estorbaba y nos amamos lentamente. Piel contra piel. Las bocas abiertas. Lengua con lengua. Yo debajo del. El encima ahogándose en mi, descanso el peso de su cuerpo sobre sus brazos  pensando en que quería estar ahí para siempre.

SRMACGREEN- NUNCA PENSE QUE HARIA ESTO AQUÍ!!!

SHANA- ME ALEGRO DE SER LA PRIMERA

Tumbándose a mi lado y descansando para después bajar tomados de la mano y sonriendo por cualquier estupidez.
Pasaron las semanas y los dos habíamos entablado una comunicación más amplia y placentera la venta de la granja quedo a un lado y nos dedicamos a ella con más ganas que nunca después de esa excitante situación en la pradera no volvimos a tocarnos en un largo tiempo, a veces comíamos junto otras solo platicábamos a veces en las noches nos escapábamos a ver las estrellas hasta quedarnos dormidos y despertar juntos con los primeros rayos del sol.

Pasaron los días y llegaban los días en que las vacas y las borregas tenían que dar a luz teníamos que sembrar y recolectar cada vez mas. Mi casa ya era la de él me la pasaba la mayor parte del tiempo con él y viendo como dormía y como trabajaba y como comía cada rasgo cada facción cada guiño cada ademan lo tenía bien memorizado sabia cuando estaba de buen humor y cuando estaba enojado ya sabía absolutamente todo de él y el de mi.

Solo nos separábamos cuando necesitábamos nuestro espacio y eso lo agradeció demasiado ya que acostumbrarse a una vida en pareja después de tanto tiempo que vives sola como que es un poco difícil pero no imposible así que seguíamos en el camino. Una tarde de un lunes llego un carro extraño el cual no sabía de quien era así que me acerque para ver quien estaba ahí y de pronto cuando ya estaba a unos pasos de llegar salió una anciana de muy buen ver con el pelo cano y se mostraba inteligente  pero con unas energías envidiables así que al verme ahí entablamos comunicación.

SHANA- BUENAS TARDES SEÑORA EN QUE PODEMOS SERVIRLE.

MARGARET- HOLA HERMOSA JOVEN TU DEVES DE SER SHANA, ¿NO ES ASI? ME DA MUCHO GUSTO EN CONOSERE AL FIN.

SHANA- MUCHO GUSTO SEÑORA…?

MARGARET- MARGARET, PRECIOSA PERO PUEDES DECIRME MAGY

SHANA- MUCHO GUSTO MAGY, EN QUE PUEDO SERVIRLA EL SR.MACGREEN NO SE ENCUENTRA TIENE GUARDIA EN EL HOSPITAL.

MARGARET- GRACIAS PRECIOSA, LO SE PERO CON QUIEN QUIERO HABLAR ES CONTIGO VAMOS ADENTRO POR FAVOR.

La acompañe a la sala de estar, quien seria esta encantadora anciana, tal vez sea una compradora no lo sé.

MARGARET- ASI QUE TU ERES SHANA MI NIETO NO PARA EN HABLAR DE TI Y DECIRME LO MUCHO QUE TE QUIERE Y QUE ES CORRESPONDIDO.

SHANA-ASI QUE ES USTED LA ABUELITA DE SEBASTIAN, ES UN ENCANTADOR PLACE CONOSERLA Y CLARO QUE SI NO DUDE ESO NI UN INSTANTE AMO A SU NIETO MAS QUE A NADA EN EL MUNDO.

MARGARET- MUY BIEN ENCANTADORA JOVENCITA PUES YO SE QUE LOGRASTE QUE NO VENDIERA LA GRANJA,

Pero como lo sabia eso, claro una persona como ella nunca se le lograría engañar y menos su nieto más cercano.

MARGARET- PENSASTE QUE NO LO SABIA? PUES AHORA LO SABES TE LO AGRADESCO EN LO MAS PROFUNDO ESTA GRANJA SERA SU VIDA Y ESTOY TAN CONTENTA QUE MI NIETO ENCONTRARA A UNA PERSONA COMO TU QUE LE ENCANTE EL CAMPO.

Así pasaron las horas y ya éramos mas que amigas que se conocen en toda la vida después de tantas tazas de café y casi un pastel entero decidió retirarse y dejarme terminar mis labores se avecinaba una gran tormenta y las vacas estaban fuera del establo. La despedí y me dirigí con José para meter a las vacas que un pastaban, la lluvia ya estaba sobre nosotros con un viento incesante y yo solo llevaba unos jeans y una blusa sin mangas con botas vaqueras eso no importaba lo que importaba eran los animales.

Era una lluvia diferente con relámpagos y rayos era horrible y sin percatarme escuche los gritos de Sebastián diciéndome que entrara a casa que no importaban los animales pero al fin logramos mantener a salvo a todos los animales José se fue a su choza y Sebastián me llevo a casa estaba molesta porque pensó que los animales no valían la pena pero en realidad lo valían ya que por ellos estábamos ahí.

SR.MACGREEN- EN QUE DEMOSNIOS ESTABAS PENSANDO? PUDISTE SUFRIR UN ACCIDENTE, QUE HACIAS? QUERIAS MATARTE? DEFINITIBAMENTE ESTAS LOCA.

SHANA- SEBASTIAN SOLO MANTENIA A LOS ANIMALES A SALVO, POR QUE TE ENOJAS, JAMAS PENSE QUE FUERAS TAN EGOISTA.

SR MACGREEN-ES QUE NO TE DAS CUENTA QUE NO SE QUE HARIA SI TE PERDIERA, ERES MI VIDA SHANA TE AMO, SI TE PASARA ALGO NO LO RESISTIRIA. ADEMAS MIRATE ESTAS EMPAPADA TE VAS A ENFERMAR.

No podía decir una palabra la luz se fue, la lluvia no cesaba y esos malditos rallos me dejaron petrificada, cuando me vio así de aterrada solo corrió por unas velas y en cuanto llego de inmediato fue por ropa seca y vio que temblaba de fio y de miedo me dio una toalla y empezó a frotar mis brazos.

SR MACGREEN- DEJA QUE TE SEQUE TU CABELLO QUITATE LA ROPA MOJADA POR FAVOR.

No perdía sus ojos que solo trataban de ayudarme cuando reaccione el deslizo sus manos por mi espalda haciendo que yo sintiera un calor rico y necesario siguiendo el recorrido llego a mis glúteos y observo mi mirada en la tenue luz de la vela, me tomo en sus brazos y sello sus labios en los míos.

Llegamos a la cama y volvió a recorrer mi espalda, el estaba sobre de mí y mis manos recorrían sus espalda y llegue hasta sus glúteos los cuales apreté con gran placer y el, gimió, yo seguía aferrándome a él, a su cuerpo delgado y musculosos, deseando lo que él pudiera darme, y llenando mutuamente el vacio de nuestras vidas.
Me acaricio mis pechos, en círculos; después los pezones, esta vez fui yo quien dio un gemido mientras que con mis caderas me ayudaba para frotarlas con su rígida virilidad.
Furia en el exterior y furia en el interior; el dejo mis labios para hacer un recorrido de mi boca hacia mi oído, besos que hacían saltar chispas, que despertaban un deseo dormido y una pasión que nos abromaban…

Esa noche los dos nos entregamos como nunca antes los dos necesitábamos y descubrimos cuanto nos amábamos.

SR MACGREEN- GRACIAS SHANA
SHANA- POR QUE LAS DAS. 

SRMACGREEN- POR HACER EL AMOR CONMIGO Y POR APARECER EN MI MONOTONA Y SIN VIDA RUTINA, TE AMO.

SHANA- YO TAMBIEN TE AMO.

Nuestras vidas transcurrieron de forma normal durante unas semanas; su abuela casi vivía con nosotros, me hacia compañía cada vez que Sebastián tenía que salir del pueblo o cada vez que tenia largas guardias en el hospital.
Una día x estábamos reunidos los tres en una comida familiar por así decirlo en esos momentos Magy saco un tema que jamás habíamos abordado el “matrimonio” sus palabras hicieron que Sebastián se tragara entero un pedazo de pan y yo que tirara un poco de agua de una jarra ninguno de los dos nos esperábamos eso y a decir verdad jamás se nos había ocurrido ya que llevábamos una vida hermosa como novios, o amigo novios como ahora se dice, sus palabras de Magy textualmente fueron:

MARGARET- Y BIEN HIJOS MIOS YA HABLARON DE MATRIMONIO.

Se hizo un silencio sepulcral en el cual ella misma tuvo que romper.

MARGARET- BUENO ERA SOLO UNA SIMPLE PREGUNTA HIJOS MIOS PROSIGAMOS…

Cambio el tema así como lo empezó, y llego el momento en que tenía que irse, después de una deliciosa comida, era hora de reposarla y Sebastián me invito a contemplar el crepúsculo que se avecinaba, y de pronto lo inesperado, jamás lo platicamos jamás lo pensamos ni lo planeamos pero algo me decía que esa pregunta de Magy no lo dijo porque si ella era una persona seria y jamás jugaría con algo como eso.

De pronto Sebastián se paro y se coloco enfrente de mí en la pequeña banca en la que nos acogimos.

SR. MACGREEN- SEÑORITA SHANA, HOY MI ABUELA TOMO UN TEMA EL CUAL NUNCA PLATICAMOS PERO QUIERO QUE SEPAS QUE NO ES POR QUE NO QUIERA SI NO ESTABA IDEANDO EL MOMENTO PERFECTO PERO LA ABUELA LO ARRUINO TODO EN LA COMIDA, ASI QUE SIN MAS TIEMPO QUE PERDER Y CON LA IDEA REVOLOTIANDO EN TU MENTE TE PREGUNTO:

AMOR MIO ¿QUISIERAS CASARTE CONMIGO? Y SEGUIR LLENANDO MI VIDA DE ALEGRIA, PASION Y LUJURIA CADA DIA, POR EL RESTO DE NUESTRAS VIDAS?

Me quede más que helada, petrificada, era una pregunta que algún dia tenia que escuchar pero no sabía cuándo y mucho menos por quien; claro, claro que quiero casarme contigo pero que tonta tenía que decírselo pero estaba atónita.

SHANA- CLARO MI AMOR, ACEPTO CASARME CONTIGO, COMO RECHAZAR ESTA HERMOSA GRANJA.

SR. MACGREEN- OSEA QUE ACEPTAS CASARTE CONMIGO POR LA GRANJA.

Era una broma como lo cambiaría por una granja hay tontito mío.

SHANA- TONTIO CLARO QUE NO ERA BORMA, PERO CLARO QUE QUIERO COMPARTIR EL RESTO DE MI VIDA CONTIGO TE AMO TE AMO SIEMPRE LO GRITARE A LOS CUATRO VIENTOS NUNCA ME CANSARE DE AMARTE, Y POSEERTE.

SR. MACGREEN- GRACIAS AMOR, Y AHORA SI TENEMOS UNA BODA QUE PLANEAR CUANDO ESTE TODO PLANEADO Y HECHO NOS CAZAREMOS…

Los preparativos de la boda corrieron a cargo de Magy jamás dejo que yo me metiera o que pusiera algo de mi dinero nada ella se dedico en los 4 meses siguiente a planificarla y le doy las gracias ya que la granja no podía cuidarse sola y pues necesitaba más ayuda.

Sebastián me compro un carro y después ya vivíamos oficialmente en la casa, la granja producía más de lo que necesitábamos y era la primera en el estado en lo que hortaliza se refiera, todo iba viento en popa.

Llego la fecha para la boda ese día era hermoso un sol resplandeciente y lleno de vida por donde vieras, la ceremonia se realizo en la parte trasera de la granja y estaba lleno de flores, listones, sillas, olores que jamás olvidare. Decidimos que no habría luna de miel ya que no podíamos dejar la granja sola y Sebastián no podía dejar el hospital por mucho tiempo y que mejor la pasaríamos ahí después de todo es nuestro hogar y lo amamos más que a nada en el mundo.

De mi hermano ya no supe más que termino la escuela y se dedico a lo que quería las motos y está viviendo en el oeste de california me alegro por él; Sebastián dejo atrás todos sus miedos y por fin dejo ir la culpa que le atormentaba por no poder salvar la vida de su hermana.

Mi vestido era hermoso blanco con encajes en un pedrería fina y un velo que llegaba hasta mis pies el maquillaje perfecto y todo lo que una mujer podría pedir; jamás me imagine llegar a esto y mucho menos cuando dos personas que en su vida se habían tratado pero con una mirada basto para unirlas incluyendo la pasión, la atracción, la excitación, y un beso solo basto un beso apasionado para que descubriéramos que nos amábamos y que siempre será así.

Paso la ceremonia pronunciamos las palabras SI, ACEPTO, y después de eso disfrutamos de una pequeña recepción y una cena que para mis gustos era exquisita, conocí a todos los amigos de Sebastián las familias lejanas y cercanas los compañeros de trabajo de él y toda la socia lite que asistió, fue maravilloso.

Pero estaba exhausta fue un largo y hermoso día así que cuando se fue el último de los invitados quien fue Magy nos echamos en los sillones que estaban más cerca y nos miramos mutuamente, y decidimos irnos a descansar.

SHANA- BUENO ESPOSO MIO CREO QUE IRE A CAMBIARME.

SR. MACGREEN- ASI ES SHANA MACGREEN AHORA ERES MIA Y DE NADIE MAS ADELANTATE EN UN MINUTO TE ALCANZO; NO TE DUERMAS OK ESPEAME ESPOSA MIA.

Solo le dedique una sonrisa no me había percatado que ahora somos marido y mujer y que ahora soy Shana Macgreen, que bonito se escuchaba; decidí esperarlo en la terracita de la habitación contemplando esas hermosas estrellas que hoy tenían un resplandor particular; cuando me percate el ya estaba ahí contemplándome a mí.

SR. MACGREEN- ESTA LISTA LA SEÑORA MACGRREN PARA UNA NOCHE INOLVIDABLE.

SHANA- YA E VISTO TODAS TUS FACETAS TENDRAS ALGUNA OTRA ESCONDIDA?

Se empezó a reír y se acerco al barandal donde yo estaba recargada con una pierna arriba ya con mis shorts cortos y una blusita para dormir

Recargue mi cabeza en su pecho cálido y note que su corazón latía a mil por hora, el dejo escapar un suspiro, yo soñaba con ese contacto todo el día, me levanto la barbilla con un dedo y hundió sus labios en los míos devorándome con pasión.

SR MACGREEN- Y  PENSAR QUE UN DIA ESTUVE A PUNTO DE TERMINAR CON ESTO, QUE EQUIVOCADO ESTABA.

SHANA- SEBASTIAN ME CONSEDES ESTE BAILE?.

No tuve que pedírselo dos veces, me dio un beso húmedo y apasionado que hizo que me recorriera mil chispas; nadie me había besado así, tal vez en otra vida, el me miro y acaricio la comisura de mi labio con el pulgar e hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas y me pregunto:

SR.MACGREEN-¿NO SABES LO DIFICIL QUE ME CUESTA ESTAR SIN TI AHORA?

Mi corazón latió sin frenesí.

SHANA- YA NO TIENES QUE ESTARLO

Atrajo mi rostro hacia el suyo, buscándonos los labios, unos besos desesperados; recorrió mi brazos con las manos, los pechos, después me quito la blusita que tenia y me llevo a la cama tumbándome en ella, recorrí su torso con las palmas de mis manos apretando sus músculos, introduciendo mis dedos en el vello suave. Encontré el cordón de su pantalón de seda y le deshice el moño. Un sonido gutural escapo de su garganta.

Con un movimiento ágil sus pantalones cayeron  al suelo junto con el resto de la ropa, después me pegue a su cuerpo y él se tumbo sobre mí. Un baile. Besos apasionados, lo sentí más cerca de mi parte intima. Los dedos de él y los míos se encontraron cuando quería llegar a su sexo, el los entrelazo con los míos y subió nuestros brazos sobre nuestra cabeza.

De pronto se me quedo viendo durante un momento.

SHANA- ¿Qué PASA? QUIERES PARAR?

SR. MACGREEN- SOLO QUIERO QUE PRONUNCIES MI NOMBRE ME NCANTA OIRLO DE TUS LABIOS, SOLO TU, DILO SHANA.

SHANA- SEBASTIAN, SEBASTIAN.

SR.MACGREEN- !!!O¡¡¡¡ASI!!!! CARIÑO ¡¡¡¡¡ASI!!!!

Me devoraba la boca al escuchar su nombre después descendió por mi cuello y encontró mis pechos;

SHANA-SEBASTIAN ¡!!!OO¡¡¡

SR.MACGREEN- TE DESEO, TE DESO MAS QUE NUNCA AHORA EN ESTE MOMENTO.

Y se movió, descendiendo hasta encontrar la parte más húmeda de mi cuerpo, y nuestro baile continuo, intimo, increíble. Saboreándonos el uno al otro, entonces el entro hasta el fondo y solté un grito ahogado él se percato de él.

SR. MACGREEN-¿ESTAS BIEN? ¿QUIERES QUE PARE?

SHANA- NO, NO PARES ESTO ES… WOW…FANTASTICO.

Aparto los mechones que estaban en mi cara y tomo mis piernas para que lo rodeara por la cintura.

SR. MACGREEN- ASI… ASI… Estaba susurrando- QUE BIEN… CARIÑO…

Lentamente, largamente, al unisonó, después, el ritmo aumento y los dos bailamos más rápido, más duro; besos salvajes y apasionados. Sudor entre nuestros vientres
Desesperación…
Enredo de sabanas…
Sentimientos mutuos…
Sensaciones descontroladas…
Termine gritando su nombre…
Y nos perdimos en un infinito baile, para siempre.


viernes, 26 de febrero de 2010

DESEO DE LUNA



Para ella eldia era totalmente horrible se abia despertado tarde para trabajar y hoy empezaría un director nuevo en su departamento. Su trabajo la llenaba de alegría pues asia a medias lo que le gustaba. Trabajaba en redacción en un periódico, no era el Time pero para ella había sido un logro llegar hasta donde estaba. Con mucho esfuerzo y dedicación era la número uno en el departamento. Competir en esta area contra hombres era muy fuerte pero su carácter le ayudaba. La mayoría de los que ayi trabajaban pedían de sus consejos y aprobación para muchos de los artículos. Su mayor deceo era yegar hacer la directora pero al dueño del periódico se le había ocurido la brillante idea de contratar a un extranjero para ese puesto. El puesto de sus sueños el que ella debía llenar pues tenia todas las características que se necesitaban. Audaz, estricta, perfeccionista, puntual algo que hoy no se le estaba dando muy bien, entre otros de sus características estaba su carácter.
Ella tenia el carácter fuerte, no le gustaban las cosas a medias y mal hechas. No le gustaba bromear con nadie, era demasiado seria, solo tenia un circulo de amigas con las que compartía y nunca se separaban solamente para trabajar. No le gustaba llamar la atención de todos, pero con su cuerpo no podía evitarlo. Su piel morena, llamaba la atención y la diferenciaba de los pálidos cuerpos de las demás mujeres. Con un cuerpo de matar tenia demasiadas cuervas para su propio bienestar. Cualquier hombre cometería una impropiedad frente a tal belleza. Su pelo negro hasta la cintura le caía en suaves hondas, que le hacían ver mucho mas llamativa. Eso era lo que cualquier hombre a distancia notaba cuando pasaban a su lado. Aquel que se le acercaba terminaba hipnotizado con sus bellos ojos marón. Tan profundos que te perdías tan solo de mirarlos fijamente por unos instantes.
 Muchas de las mujeres de su trabajo la juzgaban. Habia muchos rumores sobre ella que tenia el puesto por haberse acostado con el anterior director y con el dueño. Esto a ella le molestaba en cantidad, pues la mayoría de las cosas eran pura envidia. Asus 26 años estaba de suplente de director, encargada del departamento mas grande de todo el periódico y a muchos de los que llevaban muchos años trabajando en el lo consideraban un completo engaño. Simplemente consideraban mas la opción de que se había acostado con el dueño y no que fuera muy eficiente y preparada.
No tenia mucho tempo asi que se dio un corto baño y se vistió con un pantalón de vestir negro, una camisa violeta oscuro de manga hasta los codos de botones en el frente. Los que no se abrocho todos para dejar ver un poco de su buen dotado busto. Se coloco la chaqueta que hacia juego con el pantalón y salió de su cuarto. Llegando a la cocina por un café se acordó que no se había colocado la correa. Busco entre sus colección de correas una de sus favoritas la mas ancha y negra se la coloco y salió directo hacia el trabajo.
Llegando a las puertas del periódico recibe un mensaje a su celular, que la incomodo un poco. Nadie debía de enviarle un mensaje alas  al mirar su reloj vio las 7:30 am. Estaba llegando 30 minutos mas tarde que por lo regular llegaba. Para ella demasiado tiempo no soportaba la tardanza. Abrio su teléfono y leyó el mensaje
                               Tuve que llevar a la lobita a ver a Sol, tenia mucha fiebre si puedes pasate cuando salgas a el almuerzo, que esta preguntando mucho por ti.
                                                                                                                             Daly
Sus pensamientos se llenaron de pánico. Si Daly no le pudo controlar la fiebre a la nena, debía de estar mal, pues siendo enfermera cualquier cosa leve se lo curaba ella misma en la casa. No le gustaba llevar a la niña al hospital decía que había demasiadas bacterias como para una beba de 3 años. Por lo menos la atendería Sol que era una de las mejores pediatras que tenia ese hospital. Sol y Daly son sus mejores amigas, bueno son casi como hermanas. No se separaban no importa lo que fuera y si tenían un problema estaban para apoyarse unas a las otras.
Al llegar a su oficina una de las mas grandes acomodo sus cosas y salió a dar su ronda. Le gustaba saber con que empezaba cada uno de los chicos (como les decía) y así sabría que podía esperar recibir en su escritorio al final del dia. Aunque eso desde hoy terminaría. Ya no podía, ni debía esperar que al final del dia se quedara unas horas terminando de corregir y aprobar los trabajos de los demás y el suyo propio. Ese ya no era su trabajo, y se sentía muy mal, el coraje le llego de improviso, ella se merecía ese puesto y no el extraño que se uniria hoy al equipo. Tenia tanto coraje que no se molesto en salir de su oficina. Comenzó las transcripciones de las entrevistas que le enviaron, sin importarle ir a presentarse y recibir a su nueve jefe. Esa palabra le abrió otro espacio de coraje. Pero bueno las cosas eran de esa manera no había cambio.
Paso toda la mañana frente de su portátil escribiendo y desarrollando el reportaje, quería que este fuera el mejor. Que notaran que ella era la mejor elección que tena el periódico y no cualquier extranjero. A la hora del almuerzo decidió salir de su oficina y buscar un café y un emparedado de pescado. Se encontró con muchos compañeros que la miraban extrañados, pero no se molesto en preguntar. Se cento en la mesa al lado de unas compañeras y se dispuso a comer.
-No te habia visto en todo el dia- dijo una de ellas extrañada y ella la miro con curiosidad- si no has pasado a revisar ni ayudar a nadie
-Oh, disculpen, es que como ese ya no es mi trabajo pensé que al nuevo director le molestaría que revisara demasiado las labores de los demás.- dijo tranquila con mas ganas de gritar de lo que pensaba.
-Ya lo has visto- pregunto otras de las compañeras- ni te imaginas como es, esta de salir corriendo
-Si pero en dirección contraria de donde esta- dijo la otra con un tono de miedo
-NO lo he visto como es- dijo curiosa pues todas  ellas eran de las que salian corriendo detrás de un hombre con buen aspecto.
-Pues te daría terror- siguieron hablando como si hacia años no se hubieran visto, pero ella no le estaba prestando atención y seguía comiendo tranquilamente, aislando sus voces inconscientemente.
-Nubia, me escuchaste- dijo una moviendo su hombro
-Disculpa es que estaba pensando en el trabajo que estoy haciendo- si como no lo que trataba era de ignorarlas lo mas posible.
-Bueno te contaba que el Sr. Zelig se ve de temer, bueno tiene un cuerpazo que te deja boba- dijo como si le se le fueran las fuerzas- es grande y musculoso
-Si pero su cara te da un miedo a muerte- dijo la otra casi temblando- tiene unos ojos negros escalofriantes y una cicatriz en el rosto que le corre desde un ojo hasta el labio, dicen que se la hizo en una batalla en la guerra.
-OK, acaban con el chisme- las interrumpió- cuando lo vea interpretare por mi misma
-Lo que tu digas- y se levantaron para irse a trabajar
Se dirigió a su oficina, tenia que terminar el articulo para antes de las 3 pm asi tendría unas horas para que el nuevo director lo corrigiera y se lo devolviera. Despues de terminarlo se dirigió ala oficina del Sr. Zelig para entregarlo, y de camino se encontró con otro compañero.
-Hola Jef podrías entregar el mio también- le pidió no quería encontrarse con su jefe ahora.
-Como quieras- dijo el hombre lo tomo y entro ala oficina.
Se dirigió a su oficina a investigar de el nuevo articulo que tendría que escribir después de este, cuando tocaron a la puerta.
-Entre- contesto en voz un poco mas alta de lo normal, le molestaba que la interumpieran
-Lo siento Nubia es que el Sr. Zelig le envía el resultado d la coreccion- le indico el hombre que tenia en la puerta
-Tan rápido termino- pregunto sorprendida
-Bueno son las 5 de la tarde no creo que fuera tan rápido- se le había ido el tiempo volando además porque Jef estaría todavía en la oficina a estas horas
-Gracias- le dijo y lo despidió de su oficina
Al saber lo tarde que era recogió sus cosas lo mas rápido que pudo metió el manoscrito del reportaje a su cartera y salió de la oficina tenia que saber como de encontraba Ana pues si Daly la tuvo que l;levar con Sol algo malo pasaba. Se le había olvidado con tanto trabajo no paso a ver a su lobita durante el almuerzo. Paso primero por el hospital pero ya ambas se habían ido. Se fue directo al departamento de Daly, a ver como seguían ambas. Al llegar toco a la puerta y fue Sol quien le abrió.
-Por fin- le dijo una mujer medio enojada- la nena a preguntado por ti en toda la tarde- se cruso de brazos
-Eso pasa por consentirla y mimarla tanto- dijo su otra amiga saliendo del cuarto de la niña
-No es mi culpa que sea la cosa mas adorable del mundo, estoy obligada por la naturaleza a hacerlo- sonrio haciendo una mueca y todas se echaron a reir- como esta mi loba
-Mejor solo fue un resfriado pero como sabes el asma no ayuda- dijo Sol haciendo ademan de impotencia
-Por lo menos es fuerte- dijo con orgullo
-Hablando de fuerte como fue tu dia- dijo Daly poniendo cara de miedo
-No como me lo esperaba- dijo sentándose en unos de los sofás de la sala
-Dime entonces que paso- dijo una Sol muy curiosa
-Nada – ambas la miraron curiosas- no lo conocí hoy
-Como que no- pregunto Daly
-Y como le entregaste tu trabajo de hoy- pregunto Sol- me explicas
-Bueno se lo entrege a Jef- ambas hicieron mueca de asco- y el se lo llevo
-Y el no fue a presentarse- Nubia negó con la cabeza- por lo menos era lo minimo que debía de hacer tu fuiste quien llevaba las riendas del departamento hasta hoy
-Sip pero no fue parece que estaba muy entretenido con otras cosas además se lo agradecí- puso gesto de cansancio- no se que hubiera hecho con todo eso es demasiado para mi hoy- el llanto de Ana se escucho en la habitación
-Voy a ver tu no hables hasta que llegue- le dijo Daly señalándola y mirándola con la ceja levantada
-Esta bien- dijo y metió la mano en su cartera para buscar el reportaje que su jefe habia corregido, al sacarlo dejo salir un gran grito
-Que a pasado- dijo Sol a su lado pero ella estaba sin habla
-Por que gritas- dijo Daly molesta saliendo con Ana entre sus manos meciéndola
-Lo a matado- dijo con rostro de asombro incrédula de lo que veía
-Que- dijeron ambas amigas al mismo tiempo
-Miren lo a matado- y les mostro los papeles que tenia en su mano todos tachados y escritos con tinta roja- no parece corregido parece que lo apuñalo con el abre cartas  y toda esa tinta roja sea sangre que brota de mis letras
-No seas dramática- la interrumpió Daly
-Dejala que se desahogue- la apoyo Sol
-Lo mato- seguía Nubia
-Deja ver-  dijo Daly sosteniendo a Ana con un brazo y tomando el articulo con la otra mano- bueno muerto, muerto no esta, todavía vive algo de el- dijo con voz curiosa
-No seas tonta, míralo yo creo que corrigió cada letra que esta escrita- dijo Nubia sin consuelo- pero esto me lo tendrá que explicar
-No seas tonta no lo hagas enojar tan temprano- dijo Sol colocando sus manos en la cintura- habla sin levantar la voz y cógelo con calma
-Como puedes creer que lo voy a coger con calma, mira lo que le hizo- dijo una Nubia molesta señalando a los papeles que tenia Daly en su mano- pero ya vera mañana
Pasaron casi toda la noche hablando y comentando cuando Ana volvió a dormir y Daly ya estaba muy cansada para estar de pie, decidieron irse. Juan no tardaría en llegar, y Mati se debía de estar preguntando donde estaría Sol.
En la mañana siguiente se levanto mas temprano de lo acostumbrado el coraje le estaba dando fuerzas en esa mañana. Se vistió como todos los días un traje de pantalón hoy seria gris a juego de su chaqueta y se puso una camisa negra. Sus tacones altos que no pueden faltar, se perfumo y salió en camino a una batalla que peliaría hasta ganar.
Al llegar al edificio se dio cuenta que nadie además de los de seguridad habían llegado y se alegro de ser la primera en llegar. Bueno además de ellos quien en su sano juicio llegaría a las 6:30 de la mañana a su trabajo si empezaba a las 8.
-Buenos días- saludo con una sonrisa a los de seguridad
-Buenos días- contestaron los dos hombres a la vez
-Me doy cuente que a los jefes le gusta llegar bien temprano- dijo uno con una sonrisa
-A los jefes- pregunto muy curiosa
-Si el jefe nuevo acaba de subir – dijo uno muy calmado y aburrido
-Que tengan un buen dia- se despidió y subió mas que emocionada a su piso
Todo estaba mas que bien, el ya estaba hay, no tenia que esperar por el y mucho menos tendrían audiencia que los escucharan discutiendo si llegaba el caso. Camino todo el pasillo con una sonrisa malévola en el rostro. Lo iba a sacar de sus casillas lo mas posible por haber matado su historia.
Al llegar frente a la puerta toco, y una voz muy fuerte y varonil le accedió el paso.  Solo la voz de este hombre le hizo sentir un  escalofrío sexual por todo su cuerpo. Algo que ella no entendió, en toda su vida amorosa ningún hombre le había hecho sentir algo parecido. Trato de evitar ese pensamiento y entro a la oficina, y se encontró con un hombre parado de espaldas a ella bebiendo una taza de café, que el hizo acordarse de que ella no se había bebido el suyo. Este hombre era gigantesco de espalda ancha, se había quitado la chaqueta y la camisa le enmarcaba unos fuertes y musculosos brazos. En ese momento quiso estar acurrucada entre esos brazos. El pensamiento la asusto y dio un paso hacia atrás, no quería pensar si quiera que pensamientos y deseos surgirían de estar mas cerca de el.
-Buenos días- dijo el con voz ronca y grave, hermosa fue el pensamiento que salió de la cabeza de ella
-Buenos días- con testo ella con voz suave que la sorprendió, ella venia en busca de pelea y se encontró cediendo a la voz y espalda de este hombre. No lo había visto completo y ya estaba medio derretida.
La voz a su espalda lo hizo ahogarse un poco con el café. Era tan suave y sedosa como una caricia, nunca había escuchado tan hermosa voz. Giro sobre sus pies y se encontró de frente a un ser hermoso, mas que un angel, pensó para si. Tendría que ser una diosa, se dijo a si mismo. Ese pelo largo y negro, piel bronceada y un cuerpo, que se podría matar para poder obtener y mantener cerca. Su instinto quiso correr y estrecharla entre sus brazos. Mantenerla segura y alejada de cualquier otro hombre, la quería para el y no permitiría que otro se le acercara. En ese instante comprendió que no sabia quien era y tenia la urgencia de mantenerla a su lado pasara lo que pasara.
-Desea algo- pregunto el tratando de ocultar la urgencia en conocerla
-Yo…. Quería..- la voz no le salía, tenia de frente al hombre que todo el mundo decía que impartía miedo de solo mirarlo.
Pero miedo no fue lo que ella sintió, todo su cuerpo tembló cuando el quedo de frente a ella. Si tenia una cicatriz enorme en su rostro, que empezaba en su ojo y terminaba en su labio. Pero su rostro continuaba siendo hermoso, sus facciones tan varoniles dejaban atrás cualquier rastro de fealdad que pudiera aparecer. Sus ojos negros no eran de temer, te trasportaban a otro mundo si te dejabas ahogar en ellos, tan profundos que podías quedarte mirándolos para siempre. En ese momento se dio cuenta que no había hablado coherentemente y tan solo se quedo mirándolo como una tonta.
-Si dime que querías- el quería saber sus deseos le daría la luna si se lo pedía, constar de que se quedara con el.
-Quería preguntar que malo vio en mi articulo que lo a tachado por completo- dijo tomando fuerzas y componiéndose no podía demostrar debilidad por mas que le gustara este hombre, y tiro el articulo sobre el escritorio.
El miro el articulo que ella tiro en el escritorio lo tomo y comenzó a leerlo. No había nada malo solo que no le gustaba el tema y se dedico a tachar. El articulo era uno de tantos que ayer había corregido, era de modas y como influenciaba a la juventud.
-Es completamente irrelevante eso tiene- eso le callo como balde de agua a ella, como se atrevía
-No creo que sea irrelevante, para muchos padres les ayudaría saber un poco mas- verla  a ella con coraje y debatiendo con el, lo hizo encontrarla mucho mas sexy de lo que pensó jamás encontrar a una mujer. La primera impresión que tuvo de ella fue que era débil y debía protegerla, ahora se encontró con un animal salvaje que podría con lo que se cruzara en su camino. Y eso lo hizo sonreir. 
Ella dio un paso hacia atrás al verlo sonreir no sabia que esperar. Esa sonrisa se desfiguro por la cicatriz pero aun asi le robo el aire y no fue por miedo. Nunca había provocado una sonrisa por debatir una idea siempre era contraatacada y se quedo sin argumento el ver como el sonreía y sus ojos tomaban un brillo y eso la enloqueció un poco mas. Haciendo que se sintiera mas atraída a ese hombre.
-Bueno voy a analizarlo de nuevo y veré si es aceptado o no- le dijo dejando de sonreir pensó que la había asustado al ver que ella retrocedía y no seguía hablando. Pero el quería complacerla en todo lo que el pudiera y si quería el articulo en el periódico aunque fuera una perdida de espacio para su pensar lo pondría.
-Gracias- no dijo mas, ver su seriedad no le gusto, le hacia sentir incomoda y rechazada
Salio de la oficina de su ahora jefe intranquila y nerviosa. Todos sus receptores sensoriales estaban activados y la piel le picaba como necesitando el tacto de aquellas manos que ni siquiera se estrecharon. A decir verdad ni siquiera le había dicho su nombre al Sr. Zelig, pensara que es una mal educada. Pero que le importaba a ella lo que pensara de ella. Pero la había dejado conmocionada e intrigada, quería conocerlo de una manera distinta a la que debían.
Paso toda la mañana en su oficina, no quería encontrarse con el en los pasillos. Otro encuentro y quedaría completamente enloquecida. No sabia si aceptaría algún dia que estaba enamorada de un hombre, pero con el enloquecida era lo mas perecido a enamorada que podía decir. Cansada y con mucha falta de cafeína se levanto y se dirigió al salón de comer. Se hizo un café bastante cargado y se sentó a comerse unas galletas de vainilla con su café. Le daba gracias a dios que estaba sola no tenia ganas de hablar con nadie. Mientras comía a solas le llego un olor maravilloso que la hizo temblar, se volteo y entonces lo vio.
El estaba enojado se paso toda la mañana buscando de cubículo en cubículo al hermoso ángel que lo había visitado esta mañana. Pero para su suerte no la había visto, tenia tanto coraje que decidió hacerse un café para calmarse. Al llegar al salón se encontró con el maravilloso cabello de ella. Esa cascada negra que era inconfundible. Como si Dios lo ayudara en el momento que el llego al portal de la puerta ella se volteo para mirarlo. Se encontró con esos maravillosos ojos marones que lo llamaban. El sonrio pero rápido se quedo serio. No quería volver a asustarla, el tenia claro que la mayoría de las mujeres se asustaba de el y mucha mas si sonreía. Se preparo el café y se sentó en la misma mesa que ella, quedando frente a frente, ni muy cerca pero tampoco lejos.
-Buen provecho- le dijo a ella al verla comer las galletas, y algo dentro de ella temblo
-Gracias- dijo bajito no quería que notara lo mucho que la alteraba
-No me has dicho tu nombre- le dijo el, quería saber su nombre pero también su color favorito, que flores le gustaban, quería saberlo todo de ella.
-Nubia - dijo ella después de quedarse mirándolo como boba por un momento este hombre le atraía demasiado, asi que se levanto y salió del salón. No podía seguir cerca de el, sus instintos le estaban jugando mal, solo quería brincarle en sima y tenerlo en ese mismo lugar.
Al llegar la noche se quedo mirando por el ventanal de su oficina. Un gran cristal que le dejaba ver todo el cielo. Esa noche estaba despejado y podía ver todas las estrellas y como le hacían reverencia a la gigantesca luna. Se quedo mirándola por tanto tiempo que de sus ojos se le escapo una pequeña lágrima, que limpio seguida.
-Madre luna solo te pido que me ayudes- dijo en susurros a la luna esperando que le diera fuerzas para afrontar las sensaciones que sentía.
Los próximos días los paso casi encerada en su oficina. Se preparaba la comida y se la llevaba para no tener que salir al salón de meriendas. Trataba lo menos de encontrarse con Zelig, no sabia si tendría la cordura suficiente para hablar con el coherentemente.
A el le enojaba no poder verla, todos en la oficina habían notado el cambio en el. Se notaba que estaba mas irritante y con mucho menos paciencia que los días anteriores. Quería verla saludarla, estar cerca de ella. El se daba cuenta de que lo evadía, trataba lo menos de encontrarse con el. Sus trabajos los enviaba con otras personas, no salía a comer al salón. Estaba en total encierro en su oficina, y eso le estaba molestando. No sabia si era porque no quería saber de el o que le era totalmente indiferente. No quería serle indiferente, quería ser todo lo que ella viera y quisiera. Se estaba volviendo loco, la guerra no lo había hecho, pero esta mujer lo estaba volviendo completamente loco.
La noche se coló por su ventana y el brillo de la luna lo hizo pensar en ella. Comparo su belleza con la de ella y solo se dio cuenta que la luna no era nada en comparación con su Angel. En el cielo seria la estrella mas hermosa y gigantesca. Es ese momento se decidió ir a verla tenia que estar con ella. Tenia que tomar fuerzas solo los dividia una pares. Solo tenia que cruzar la puerta de la oficina que estaba junto a la de el para alcanzar a su angel.
Ella estaba disfrutando de un café, sentada en su oficina. Se había quitado los zapatos y subido los pies al escritorio. Todavía le dolían del dia anterior, se acordó no volver a llevar a Ana al parque si no se compraba unos patines primero. Esa niña la había hecho correr demasiado, y todavía tenia los pies adoloridos e hinchados. Miro por el ventanal y vio a la luna en su máxima expresión. Le encantaba la luna llena la hacia pensar que podía con el mundo. Sintió que habrían la puerta y se volteo para ver quien entraba.
Estuvo parado frente a su puerta por varios segundos antes de tomar valor y entrar. Para su sorpresa lo que se encontró fue totalmente encantador. Ella estaba con las piernas en su escritorio, dejando ver unas largas y bien formadas piernas. Ese dia se había puesto una falda  y esta se le había subido hasta mas de la mitad de los muslos. Todo su cuerpo se encendió por la vista, quería verla pero lo que vio le gusto mas de lo que podía pensar.
Al verlo ella se levanto de un salto, no se esperaba que fuera el. Al mirar a sus ojos, vio un brillo que la confundió. No sabia que pensar de el, le encantaba la trastornaba de solo estar cerca de el. Se puso nerviosa al ver que el se acercaba, miro su reloj 9:30 de la noche, nadie estaba en la oficina a esa hora, pero que hacia el todavía allí.
-Si deseas algo- le pregunto ella un poco temerosa
-Saber como estas- le contestó pero en su interior un “a ti” grito, ella se mordió levemente el labio, tratando de esconder la sonrisa que quería salir.
-Estoy bien gracias por preguntar- dicho esto ella comenzó a guardar sus cosas en su maletín, la estaba poniendo muy nerviosa, pues se acercaba al escritorio con paso muy lento.
-Ya te vas- no era una pregunta sino una afirmación, en ese momento se pregunto si llegaría segura a su casa, además no sabia si vivía cerca o lejos y eso lo preocupo.
-Bueno es bastante tarde, y mañana tenemos trabajo- porque lo estaría preocupando que se fuera, “hay madre luna ayúdame a resolver este enredo”, pensó se coloco los zapatos de tacon y comenzó a salir de la habitación
Al pasar por el lado de el, este respiro profundo y se lleno los pulmones de su dulce olor. Eso le basto para darse cuenta que quería vivir con ese olor por siempre. No pudo mas resistir el querer acercarse a ella y le impidió salir de la oficina.
Ella tomo el plomo de la puerta y tiro pero esta no se abrió. Levanto la vista y vio un fuerte brazo al nivel de su cabeza que sostenía la puerta y le impedía salir. Esto la puso nerviosa y excitada al mismo tiempo, se dios la vuelta para quedar de frente a el hombre que perturbaba todos sus sistemas. Sus pechos solo quedaron a centímetros de distancia y su respiración se agito, por la corriente y el calor que sintió recorrer todo su cuerpo. Se lleno de nervios y ansias de poder tocar el cuerpo que tenia a solo centímetros, sentir ese evidente fuerte cuerpo debajo de sus manos. Tomo fuerzas y lo miro a la cara y al ver sus ojos negros y brillantes su respiración se trastorno en un leve jadeo, parecía que la deseaba.
-Porque huyes de mi- su voz ronca no sola la sorprendió a ella, sino también a el. La deseaba tanto que no se dio cuenta que su cuerpo ya estaba preparado para tenerla.- siempre te alejas y necesito saber porque
-Necesitas- esa palabra le quitaron la poca cordura que le quedaba, si el necesitaba algo de ella, esta se lo daría gustosa.
-Si – con la mano libre le arregló un cabello detrás de la oreja y un escalofrió la recorrió completa y la hizo cerrar los ojos. Al ver la reacción de ella a su tacto, le dio la respuesta que buscaba. Ella quería lo mismo que el o por lo menos deseaba su tacto y eso le dio la confianza que necesitaba – si… te necesito- dijo esto y comenzó a bajar la mano que tenia en su cabello por la parte de atrás de su cuello y la deslizo suavemente hacia delante y se detuvo en el escote de la camisa
Un suave gemido salió de los labios de ella, y para el fue la música mas hermosa que le pudieran regalar. Se acerco suavemente a ella y roso sus labios con los de el. Eran suaves y carnosos, deliciosos a simple vista, y tendrían que ser mucho mejor el probarlos. Pero no lo hizo simplemente siguió rosando con los labios y la punta de la nariz sus mejillas, el lóbulo de su oreja. Cuando bajo por el largo de su cuello la escucho gemir por segunda vez.
La quería matar o volverla loca, una de esas tenia que ser la respuesta. El simple rose de sus labios la trastornaba, y la hacia necesitarlo mucho mas. El calor la llenaba y la necesidad de tenerlo aumento. Quería sentir sus manos por todo su cuerpo, sentir que la llenaba. La mano que tenia en el escote bajo rosando por sus costados, y ella se sintió desfallecer. El no la estaba tocando realmente, solo la estaba incitando y excitando. Al llegar a su cintura sintió como el la halo hacia el, pegándolos sin dejar espacio para el aire. Las manos de ella fueron al pecho de el, y sintió el calor que brotaba de el. Se sintió cómoda en casa, como si perteneciera a ese lugar, entre sus brazos.
El la beso suave con pequeños toques al principio esperando ser aceptado por ella. Al sentir como ella le contestaba cada beso, la envolvió entre sus brazos. El beso era suave pero el necesitaba mas, asi que profundizo el bezo. Lamio sus labios esperando ser recibido. Los labios de ella se abrieron gustosos de recibirlo. Una deliciosa danza comenzó entre sus bocas, el exploro cuanto pudo adentrando su lengua. Ella sabia a gloria, su angel era todo lo que necesitaba. Mientras el beso se hacia mas exigente y la danza de lenguas se hacia mas profunda. El comenzó a acariciarle la espalda, ella envolvió sus manos en el cuello de el. el la apretó mas contra su cuerpo y ella deslizo sus manos hasta el corto cabello de el. Siempre llevaba un corte militar  y en ese momento ella deseo que fuera un poco mas largo, asi podría sentir su textura.
El le estaba regalando las mejores sensaciones de toda su vida. Sus besos y caricias la estaban llevando al éxtasis. Era curioso pero con ningún otro hombre había sentido tan buen contacto. Ella sintió la necesidad de aire y se separo de sus labios. Pero el no quiso abandonar la piel de ella . Continuo con besos húmedos en su barbilla, y continuo bajando por su cuello. Ella estaba jadeando y entre jadeos se colaba uno que otro gemido que lo excitaba mas a el.
-Porque- esas se escaparon de los labios de ella en susurro con voz ronca por la excitación
-No te entiendo- hablo el sin despegar sus labios de la piel del cuello
-Porque me necesitas, no lo entiendo- ella quería saber el porque, el la necesitaba. Ella sabia que quería estar con el, el tenia demasiadas buenas cualidades, pero porque el quería estar con ella.
-Ademas de ser el ser mas hermosos que existe para mi en esta tierra, eres maravillosa, inteligente, testaruda, mandona, las cosas se hacen como tu quieras- decía cada rasgo con un beso en diferentes partes de su cuello y rostro con un tono de admiración.
-Y tantas cosas son buenas- dijo jadeando
-Para mi eres perfecta- y con esto volvió a bezar sus labios, con pasión.
A ella ya no le importo mas las razones de el por hacer esto, ella lo deseaba y envio al cuerno todo lo demás. Ella bajo sus manos del cabello de el y comenzó a quitarle la camisa. El sonrio en su boca y paso sus manos de la espalda hacia el inicio de la camisa de ella y comenzó a desabrocharla. Con cada botón que botón que habría su cuerpo se calentaba mas y la erección que tenia palpitaba por ser liberada. Roso su pechos al abrir la camisa y ella solto un gemido mas alto que atravesó el sello que hacían sus labios sobre los de ella.
Ella paso sus manos por el pecho y abdomen de el deleitándose con la suavidad de la piel masculina y fuerte de el. La electricidad que el sintió sobre la piel con cada rose de los de dos de ella, lo hacia temblar de deseo. Se quitaron las camisas mutuamente, y el se dedico a dar besos sobre sus pechos, y sobre su sostén. Beso y mordisqueo sus pezones erectos, mientras ella le arañaba la espalda, lento pero fuerte dejando leves rastros rojos. Sentir la pasión con la cual lo aruñaba lo descontrolo y solto con mucha maestría su sosten. Lo estaba volviendo loco el no tenerla el no sentirse rodeado por ella al llenarla.
Mientras el lamia, masajeaba, succionaba, y mordisqueaba sus pezones, ella no pudo evitar gemir con fuerza. La estaba matando, asi que ella decidió darle un poco del dulce sufrimiento que el le estaba provocando a ella. Bajo una de sus manos lentamente por el pecho de el hasta llegar a la correa. No se la iba a quitar, todavía asi que bajo y acomodo su mano el bulto de su pantalón y comenzó a dar suaves caricias. Escucho como el soltaba un gruñido de satisfacción. Ahora estaban en las mismas condiciones, con sus sexos adoloridos por la excitación.
El quito las manos de sus pechos, y las acomodo a cada lado de las caderas de ella, y de un tiron la pego y restregó encima de su gran erección. Ambos gimieron al contacto, y volvieron a besarse con frenesí. Caminaron a tientas por la oficina y quedaron frente al sofá que ella tenia en una esquina. El traslado sus manos hacia los gluteos de ella y con un apretón la levanto y ella acomodo automáticamente sus piernas alrededor de la cintura de el.
El se dejo caer sentado en el sofá, dejándola a ella a horcajadas sobre el. Con un ultimo apretón dejo su tracero y comenzó a acariciar los muslos de ella. Las sensaciones se dispararon en el interior de ella, bajo las grandes manos de el. Paso sus manos desde el cuello hasta llegar al borde del pantalón, el se tenso al sentir que las manos de ella casi tocaban su erección. Ella espero un segundo, el que el se tensara la puso nerviosa y dudo de ser bien recibida. Pero no tuvo que esperar pues el la levanto y la recostó del sofá
-Shhhhhhh- susurro el sobre sus labios, y comenzó a besarla nuevamente
Cuando la necesidad de aire fue demasiado fuerte, el solto sus labios y comenzó a besar sus mejillas llego hasta el lóbulo de la oreja, donde lo mordisqueo un poco teniendo como regalo un gemido de ella. Bajo hasta el cuello, dejando besos húmedos a su paso. Tomo ambos pechos con sus manos y deslizo los pezones entre sus dedos. La excitación para ella era mucha, su centro estaba ya muy húmedo y adolorido por la necesidad. Pero todo fue aumentando cuando sintió como los labios de el se alojaron en sus pezones y una de las manos bajo por su abdomen y se acomodo en la cerradura de su falda. La abrió y comenzó a quitarla llevándose las bragas a su paso.
El ya no tenia paciencia y quería tomarla, probarla y sentirse dentro de ella. El se sentía medio egoísta se estaba satisfaciendo el y no había pensado en ella. Levando el rostro para mirarla a los ojos, y se encontró con unos brillantes ojos marones que lo miraban con interrogación y las cejas fruncidas. El le regalo una sonrisa que izo que ella se mordiera el labio. El beso por ultimaves uno de sus pechos y comenzó a besar su abdomen bajando rumbo hacia donde lo esperaba su recompensa.
Los besos la calentaban mas, mientras el bajaba a su centro. Su calor se hizo mas grande y la humedad crecía. Pero todo se descontrolo en su interior cuando sintió los labios carnosos de el tocar su punto mas sensible. Los gemidos se convirtieron en suaves y bajos gritos que a el le encantaron. La contestación a sus gritos fue que el introduciera un dedo en ella. La encontró tan húmeda y estrecha, y se dedico a lamer y succionar. El placer la llevo a los limites, ya no podía aguantar el seceo de soltar el ardiente nudo en su vientre. Pero todo termino después de que el introduciera otro dedo, unas estocadas de su mano y el orgasmo la recorio toda. El lamio sus jugos y levanto la cabeza para mirarla. Ella mantenía los ojos apretados por el sabroso impacto que sentía.
El se acomodo sobre ella y comenzó a besar su cuello y barbilla hasta que ella relajo la mirada.
-Mírame- su voz era mucho mas ronca y sensual, pero ella no abrió los ojos- por favor mírame – le suplico, y cuando sus ojos se conectaron con los de ella el comenzó a hundirse en ella lentamente.
Al sentirse llenada por el su cuerpo tembló de alegría, todo su ser estaba completo. El completaba la parte vacia de su vida y ahora lo entendía. Le pertenecería para siempre aunque el no quisiera quedarse con ella. Ese pensamiento la deprimió por un segundo y después lo desecho, tenia que disfrutar lo que tenia en este momento por que había posibilidades que fuera el ultimo. Y aun así seria suficiente para que lo amara para siempre.
Las sensaciones crecían al mismo ritmo que las estocadas, el sintió que estaba siendo un poco salvaje, pero ella no gritaba de dolor, sino de placer pues su nombre siempre salía en gritos. Un miedo de perderla lo arropó y casi pierde la concentración. Eso no podía permitirlo y asi tuviera que suplicarle, aria lo imposible por mantenerla a su lado. Volvio a su trabajo que era satisfacerla, tenia que convencerla de una manera o de otra y la oportunidad que tenia en estos momentos era la mejor. Después de varias estocadas mas sintió como las paredes de ella se cerraban y estrechaban sobre el.
El orgasmo la invadía, quería prolongar la descarga un poco mas, quería esperar por el. Pero era demasiado lo que le estaba regalando. No pudo aguantar mas y sintió como sus paredes temblaban y se achicaban alrededor de el. Con su nombre en un grito de placer dejo, que el orgasmo la poseyera por completo. En esos instantes el la lleno por completo dejando correr todos sus fluidos dentro de ella.
El callo sobre ella, sosteniéndose por sus codos y entero su rostro en su cuello.  Luego de unos instantes se acomodo en el sillón tirando de ella para que quedaran de lado uno frente del otro. Le acaricio el rostro y el pelo, ella le regalo una sonrisa y cerro los ojos, dejando llevar su cuerpo por el cansancio se sumergió en sueños. El le beso la frente y le susurro al oído
-Quédate con migo- y le dio otro beso suave en los labios
-Umju- gimió bajito casi inaudible pero llego hasta los oídos de el
La apretó mas hacia su cuerpo y se dejo llevar el también por el sueño.